El feminicidio de Martha Yolanda en Boca del Río: la justicia llegó, pero el duelo continúa

Imagen El feminicidio de Martha Yolanda en Boca del Río: la justicia llegó, pero el duelo continúa

Por: Inés Tabal
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El tiempo pasó, el juicio terminó y una sentencia de 62 años de prisión fue dictada contra Iván García Guzmán por el feminicidio de Martha Yolanda Herrera Ramírez, cometido el 9 de agosto de 2021 en Boca del Río. Sin embargo, para la familia la justicia nunca podrá llenar el vacío que dejó su ausencia.

"Ella ya no está", dice con la voz entrecortada su hermana, Gloria Herrera, quien recuerda con un nudo en la garganta aquella mañana del lunes 9 de agosto cuando una llamada telefónica cambió para siempre la historia de su familia.

Martha tenía 33 años, era química farmacobióloga, responsable del área de farmacia de una tienda de autoservicio en Boca del Río y madre de una niña de apenas 11 años. Había salido de Orizaba para construir un mejor futuro, sin imaginar que su vida terminaría a manos de quien había sido su pareja.

Aquella mañana Martha se dirigía a su trabajo, salió del departamento que rentaba en la cabecera de Boca del Río muy temprano, como siempre, pero en la esquina de las calles Revolución y Allende, Iván, su expareja, ya la esperaba.

De acuerdo con el reporte de la Fiscalía General del Estado (FGE) ambos sostuvieron una discusión debido a que ella había decidido terminar la relación, pero de un momento a otro Iván sacó un cuchillo con el que la apuñaló en repetidas ocasiones.

La sangre de Martha quedó plasmada en esa esquina donde tiempo después colocaron veladoras y ofrendas florales.

Iván García Guzmán fue detenido en ese instante por testigos que presenciaron el hecho y que no lo dejaron escapar.  Desde entonces para la familia comenzó la lucha por justicia.

El largo camino hacia la justicia

Desde Orizaba, la familia tuvo que enfrentar un proceso que, además del duelo, implicó constantes viajes a Veracruz, audiencias canceladas y gastos que nunca imaginaron.

"Fue muy duro, física y emocionalmente. Cada audiencia significaba trasladarnos, gastar en transporte, comida y hospedaje. Muchas veces las audiencias se cancelaban y había que volver a empezar", dice la hermana.

Después de casi cinco años, el responsable recibió una sentencia de 62 años de prisión. Aunque reconocen que se trata de una de las condenas más altas, Gloria admite que la sensación está lejos de ser de alivio.

"¿Conformes? No. Dentro de lo malo, es lo menos peor. Nosotros buscábamos la pena máxima. Sabemos que probablemente no salga de prisión, pero eso no nos devuelve a mi hermana".

Ahora, la familia espera que la sentencia no sea modificada durante una posible apelación.

Aunque para Gloria, el dolor va mucho más allá del proceso judicial, pues asegura que nada podrá reemplazar a su hermana.

"Quizá en su trabajo alguien la reemplazó. Sus amistades siguieron con su vida. Pero para nosotros no hay reemplazo. Perdimos una hija, una hermana, una madre, una amiga. Aprendes a vivir diferente, pero nunca dejas de extrañarla".

Iván no solo le arrebató la vida a una hermana o hija, sino a una mamá, pues una menor creció sin el abrazo de su madre y la familia tuvo que reconstruirse alrededor de una ausencia que permanece todos los días.

Una mujer trabajadora que solo quería salir adelante

Para Gloria, detrás del caso que ocupó titulares en Boca del Río y Orizaba, había también una mujer con sueños, responsabilidades y una enorme dedicación por su familia.

"Era muy responsable en su trabajo, muy amable, muy cariñosa, detallista y una excelente madre. Hacía muchos sacrificios para salir adelante por su hija. También era una buena hija y una buena hermana; era una persona muy noble", recuerda.

De acuerdo con lo que relata la hermana, la relación con Iván comenzó cuando ambos trabajaban en la misma tienda. Él laboraba en el área de panadería y ella en farmacia. Estuvieron juntos alrededor de ocho meses.

Con el tiempo, Marta comenzó a notar actitudes que la hicieron tomar la decisión de dejarlo, algo que le costó la vida.

"Empezó a mostrar celos y a ser un poco controlador. Ella decidió terminar la relación y alejarse", relata la hermana.

Por esta razón, Gloria envió un mensaje a quienes hoy viven una relación marcada por los celos, el control o la violencia.

"Muchas veces escuchamos que cuando ves señales debes alejarte. Mi hermana lo hizo. Ella ya había puesto un alto y aun así la atacó."

También pidió a las mujeres no minimizar ninguna conducta violenta y buscar ayuda desde la primera señal.

"Que no tengan miedo. Que busquen apoyo, que no hagan caso omiso a las señales. Detrás de un feminicidio no solo pierde la vida una mujer; también queda una familia rota para siempre."

Gloria señala que la sentencia puede cerrar un expediente, pero jamás el vacío que deja una hermana que ya no volverá a casa.

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