Camión de basura hundido en Boca del Río revela fuga de aguas negras ignorada por 15 días

Imagen Camión de basura hundido en Boca del Río revela fuga de aguas negras ignorada por 15 días

Por: Luis Alberto Luna Ramírez
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  • Vecinos de la colonia Revolución llevan 15 días sufriendo aguas negras dentro de su casa mientras CAB no resuelve la falla

Lo que parecía una tarde ordinaria en la colonia Revolución de Boca del Río terminó con un camión de basura hundido en la calle. El miércoles por la tarde, un socavón se abrió sobre el pavimento de la calle Margarita Maza, entre Miguel Lerdo y Álvaro Obregón, y se tragó la llanta trasera de una unidad recolectora de residuos. Detrás del espectacular incidente hay algo mucho más grave: una familia que lleva más de dos semanas conviviendo con aguas negras dentro de su propia vivienda.

Una falla que nadie atendió hasta que el pavimento cedió

Todo comenzó hace quince días, cuando el drenaje de ese tramo colapsó. La causa, según explica la vecina afectada, es un tubo roto en la línea principal del sistema de alcantarillado. El resultado inmediato fue devastador para la familia de Sara Camacho Arreola, cuya casa está ubicada en un nivel más bajo que el resto de las viviendas del bloque, lo que hizo que toda el agua negra se acumulara precisamente en su domicilio.

Sara llamó a las oficinas de la Compañía de Agua de Boca del Río (CAB), fue en persona a reportar el problema y esperó. La respuesta, según su testimonio, siempre fue la misma: promesas de atención que nunca se concretaban. Quince días comiendo, durmiendo y viviendo con olor fétido y aguas negras dentro de casa. Hasta que el pavimento no aguantó más.

"Ya este es un calvario, ya tiene 15 días que el drenaje se tapó a consecuencia de que el tubo de la línea principal está roto y toda el agua del drenaje está dentro de la casa. Tenemos niños, dormimos, comemos todo el día con ese olor fétido".

Sara Camacho Arreola, vecina afectada

El socavón que hizo visible lo invisible

Al mediodía del miércoles, el camión recolector de basura transitaba normalmente por la calle Margarita Maza cuando el pavimento cedió de golpe. El suelo, ya debilitado por semanas de filtración constante de aguas residuales, no soportó el peso del vehículo. Una de las llantas traseras se hundió en el hoyo y el camión quedó atascado en plena vía pública.

El estruendo alertó a los vecinos. Poco después llegó una retroexcavadora del municipio que logró sacar el vehículo. Sin embargo, para Sara y su familia, esto no significó ningún avance real: el hoyo quedó abierto, el agua sigue brotando y el problema de fondo continúa sin solución.

"Oímos un ruido muy estrenduoso y fue que se rompió el pavimento y el camión se le fue la llanta. Ahora está peor porque hay un hoyo y el agua sigue saliendo más".

Sara Camacho Arreola, vecina afectada

CAB: fotos y un bloque naranja como única respuesta

Tras el hundimiento, personal de la CAB se presentó en el lugar. Pero su intervención fue mínima: tomaron fotografías, colocaron un bloque de señalización color naranja y se retiraron. Ninguna cuadrilla de reparación, ninguna solución de emergencia, ningún compromiso de fecha para atender la tubería rota.

Esta situación, que en términos técnicos representa una falla en la infraestructura hidráulica del municipio, ha tenido consecuencias directas en la calidad de vida de esta familia. Sara describe un escenario que resulta difícil de imaginar para quienes no lo han vivido:

  • Aguas negras acumuladas dentro de la vivienda durante más de dos semanas.
  • Olor fétido permanente que impide el descanso y la convivencia normal.
  • Presencia de niños en el hogar expuestos a condiciones insalubres.
  • Imposibilidad de circular libremente dentro de la casa por el agua estancada.
  • Tensión con vecinos que atribuyen el problema a la familia afectada.

"Si mi esposo no hubiera roto esa parte del drenaje, nos hubiéramos ahogado"

Sara detalló algo que pone en perspectiva la gravedad del momento: fue su propio esposo quien tuvo que intervenir manualmente en la tubería de la calle para evitar que la situación fuera aún peor. Una familia de ciudadanos comunes, que paga puntualmente sus servicios, obligada a resolver con sus propias manos una falla que corresponde a la autoridad municipal.

"Si mi esposo no hubiera roto esa parte del drenaje de la calle, pues ya nos hubiésemos ahogado con las aguas negras. Como le repito, tenemos que comer, dormir con este olor, no podemos andar por la casa porque el agua está dentro".

Sara Camacho Arreola, vecina afectada

La vecina también habló de algo que duele más allá de lo material: la incomprensión de quienes la rodean. Algunos vecinos la han cuestionado, le han dirigido comentarios negativos, como si la inundación de aguas negras fuera responsabilidad de su familia. Frente a eso, Sara es clara: el problema lo tiene que resolver la CAB, no ellos.

El llamado de una familia desesperada a las autoridades

Al cierre de esta nota, la tubería rota seguía sin reparación, el socavón seguía abierto sobre la calle Margarita Maza y la familia Camacho Arreola seguía conviviendo con las mismas condiciones insalubres que llevan quince días denunciando. El mensaje de Sara a las autoridades fue directo y sin rodeos:

"Que fueran un poquito empáticos, que se pusieran en nuestro lugar. Que se pongan en nuestro lugar para que vengan a componerlo más pronto posible".

Sara Camacho Arreola, vecina afectada

El caso expone una problemática que no es ajena a muchas colonias de Veracruz y sus municipios conurbados: infraestructura hidráulica envejecida, tiempos de respuesta lentos por parte de las dependencias responsables y vecinos que quedan atrapados entre la burocracia y la urgencia de vivir con dignidad. La pregunta que queda en el aire es cuánto tiempo más tendrá que esperar esta familia para que alguien llegue, de verdad, a componer.

XEU Noticias buscará la postura oficial de la Compañía de Agua de Boca del Río y del Ayuntamiento de Boca del Río para incluirla en una actualización de esta nota.

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