El Ilustre Instituto Veracruzano de Boca del Río dio un paso importante este día al poner en marcha su Programa de Salud Integral, una iniciativa educativa que combina atención médica preventiva con formación práctica para los estudiantes. La actividad marcó un hito para la institución, ya que se trata de la primera vez que se implementa un programa de esta naturaleza en sus instalaciones.
La docente Amanda Herrada Velázquez, responsable del área de odontología y una de las impulsoras del programa, explicó en entrevista los alcances y objetivos de esta nueva propuesta que ya está en operación.
El programa está diseñado específicamente para los alumnos que ingresan por primera vez a la institución. La dinámica consiste en que cada estudiante pase por tres módulos de atención: odontología, nutrición y psicología. En cada uno de ellos se realizarán diagnósticos iniciales con el objetivo de detectar áreas de oportunidad en la salud de los jóvenes.
La matrícula de nuevo ingreso ronda los 270 alumnos, todos los cuales serán evaluados a lo largo del programa. Los resultados de estos diagnósticos no quedarán solo en manos de la escuela: serán comunicados a los padres de familia para que, en conjunto con la institución, puedan atender las necesidades detectadas y contribuir al bienestar integral de cada estudiante.
"El programa consiste en tres áreas: tenemos el área de odontología, nutrición y psicología. Es dirigido a alumnos de nuevo ingreso, en donde ellos van a pasar por estas tres áreas. Vamos a realizar diagnósticos y vamos a detectar ciertas áreas de oportunidad".
Amanda Herrada Velázquez, docente del Instituto Veracruzano de Boca del Río
Uno de los aspectos más llamativos de esta iniciativa es que los estudiantes de quinto semestre serán quienes atiendan a sus compañeros de primer ingreso. Esto no es casualidad: el Ilustre Instituto Veracruzano de Boca del Río cuenta con capacitaciones para el trabajo en las áreas de salud, y este programa representa precisamente una oportunidad para que los alumnos más avanzados pongan en práctica las competencias que han desarrollado durante su formación.
Lejos de tratarse de una actividad sin respaldo, cada módulo contará con la supervisión directa de los docentes a cargo. La maestra Herrada Velázquez precisó que en el área de odontología ella misma estará presente, mientras que en nutrición y psicología habrá igualmente una docente responsable acompañando en todo momento a los estudiantes que realicen las evaluaciones.
"Siempre bajo supervisión de los docentes".
Amanda Herrada Velázquez, docente del Instituto Veracruzano de Boca del Río
Las actividades que llevarán a cabo los alumnos de quinto semestre son exclusivamente de diagnóstico. No se realizarán tratamientos ni intervenciones; el propósito es identificar la situación de salud de cada compañero para que las áreas correspondientes puedan tomar decisiones informadas.
La finalidad del programa va más allá de la revisión médica. Según explicó la docente, la idea central es que la escuela pueda brindar atención real a su comunidad estudiantil al mismo tiempo que los alumnos de los semestres superiores refuerzan sus habilidades técnicas en un entorno controlado y supervisado.
"La finalidad es brindarles atención a toda nuestra comunidad estudiantil y sobre todo que podamos fortalecer las capacitaciones para el trabajo, porque los mismos alumnos fortalecen estas competencias en donde atienden a sus compañeros más chiquitos".
Amanda Herrada Velázquez, docente del Instituto Veracruzano de Boca del Río
Este enfoque de aprendizaje basado en la práctica es cada vez más valorado en el ámbito educativo, ya que permite a los estudiantes enfrentarse a situaciones reales antes de concluir su formación, lo que los prepara mejor para el mundo laboral. En este caso, la experiencia tiene además un impacto directo y tangible: la salud de sus propios compañeros.
El arranque del Programa de Salud Integral contó con la presencia de la doctora Laura Roesh Ramos, quien funge como madrina de la iniciativa. Su participación en el lanzamiento del programa representó, según la docente Herrada Velázquez, un honor para la institución y un respaldo simbólico importante para esta nueva etapa.
La incorporación de una figura externa con trayectoria en el área de la salud también refuerza el carácter serio y comprometido con el que el instituto asume esta responsabilidad frente a sus estudiantes y sus familias.
La puesta en marcha de este programa coloca al Instituto Veracruzano de Boca del Río como una institución que apuesta por el desarrollo integral de sus alumnos, no solo en lo académico, sino también en su salud física y emocional. La atención simultánea en tres disciplinas —bucal, nutricional y psicológica— permite tener una visión más completa del estado de cada joven desde el primer día de su trayectoria en la escuela.
Con una matrícula de 270 estudiantes por atender y un equipo docente comprometido con la supervisión de cada etapa, el programa sienta las bases para convertirse en una práctica permanente dentro del calendario institucional. Por ahora, el primer paso ya está dado: el Programa de Salud Integral del Instituto Veracruzano es una realidad.