Una monumental catrina, una colorida serpiente emplumada, flores de cempasúchil y fotografías de artistas que han partido. forman parte del altar de muertos instalado en Plaza Las Américas, en Boca del Río, con motivo de las próximas celebraciones del Día de Muertos.
En medio de una explosión de colores, una enorme catrina parece dar la bienvenida a quienes recorren el centro comercial.
La figura luce un vestido rosa mexicano, una blusa negra con bordados florales y una corona de flores multicolores, mientras que a sus pies destaca una representación de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, una de las deidades más importantes de las culturas mesoamericanas.
A su alrededor, la ofrenda se distribuye en diferentes niveles, decorados con diseños que recuerdan al papel picado, en tonos verdes, morados, naranjas, rosas y azules.
Sobre estas estructuras se observan fotografías de artistas fallecidos, veladoras, alimentos, bebidas, pequeñas catrinas, calaveras y figuras de esqueletos, elementos que forman parte de esta tradición mexicana.
Entre las ofrendas también destaca una imagen de la Virgen de Guadalupe y un crucifijo que junto con la serpiente emplumada refleja la mezcla de creencias prehispánicas y religiosas presentes en las celebraciones del Día de Muertos.
En la parte frontal, decenas de macetas con flores de cempasúchil rodean el altar, resguardadas por unifilas en forma de velas, mientras que el piso está cubierto de aserrín, pétalos y figuras de colores.
En lo alto, largas guirnaldas en tonos naranja, rosa y morado atraviesan el altar, complementando la decoración.
El altar se encuentra delimitado para su conservación, pero puede ser apreciado por las familias y visitantes que acuden a la plaza.
Entre los artistas se encuentran Sara García, Tintán, Selena, Chabelo, Silvia Pinal, entre otros famosos que dejaron este mundo.
De esta manera, Plaza Las Américas, en Boca del Río, se viste de tradición y color, recordando que en México el Día de Muertos es una celebración en la que las flores, las ofrendas y los recuerdos mantienen viva la memoria de quienes ya no están.