Habitantes de diversas comunidades en Cazones de Herrera, enfrentan una crisis de movilidad que pone en riesgo su integridad luego de que el desbordamiento del río en octubre pasado, la embarcación principal quedó inhabilitada, dejando a miles de personas dependiendo de una lancha insuficiente para conectar con la zona urbana.
Eleuteria Pérez, habitante de La Encantada, comentó que el tema es más preocupante en casos de emergencias médicas pues para llegar a la cabecera municipal deben rodear por una vía carretera en mal estado y que implica más tiempo de recorrido.
“Es muy tardado. A veces hay paso y a veces no, y la verdad es necesario. Cuando hay enfermos, a veces se mueren en el camino porque no llegamos a tiempo”, expresó.
A este escenario se suma el pésimo estado de los caminos terrestres pues lo que debería ser un trayecto corto se convierte en una travesía de más de una hora debido a la falta de mantenimiento en la infraestructura vial.
Silvano Santes, otro de los afectados, reveló que además tienen que gastar en pago de diez pesos cada vez que suben a la lancha.
“Le batalla uno mucho en la pasada y a veces tarda uno para poder llegar al municipio. Siempre estamos batallando. Mínimo es una hora por lo mismo que está muy fea la carretera; no hay buen servicio”, agregó.
Fuente y foto: AVC