Especialistas y autoridades ambientales, advirtieron que los incendios forestales registrados en 2024 en la región de las Altas Montañas, provocaron daños severos en el Parque Nacional Cañón del Río Blanco.
El director del área natural protegida, Noé Hernández García, indicó que municipios como Huiloapan, Nogales, Río Blanco y Camerino Z. Mendoza permanecen como zonas de alto riesgo, luego de que el año pasado más de 2 mil hectáreas de bosque y maleza resultaran afectadas por el fuego.
Explicó que incluso ecosistemas considerados resistentes, como el bosque mesófilo de montaña, fueron alcanzados por las llamas debido a la sequía extrema y la acumulación de material combustible.
El funcionario detalló que la restauración es un proceso gradual que inicia con la recuperación del suelo, continúa con la regeneración de la vegetación y posteriormente con la reforestación, lo que permitirá restablecer el equilibrio ecológico.
Añadió que, aunque los incendios no fueron continuos, se prolongaron durante horas e incluso días, lo que agravó el impacto en esta zona, clave por su función en la captación y filtración de agua hacia mantos acuíferos.
Fuente y foto: AVC