La gobernadora Rocío Nahle García afirmó que una de las metas de su administración en materia de seguridad es incrementar la fuerza operativa de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) hasta alcanzar los 10 mil elementos al concluir su mandato.
La mandataria, destacó que actualmente Veracruz cuenta con alrededor de 6 mil 800 a 6 mil 900 policías estatales y señaló que el fortalecimiento de la corporación forma parte de una estrategia integral para garantizar la tranquilidad de las familias veracruzanas.
"Mi idea es que al término de mi mandato podamos tener mínimo 10 mil elementos. De acuerdo con el programa que tenemos, esa sería la meta", expresó.
La mandataria reconoció el trabajo realizado por el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Reyes Garcés, al señalar que desde el inicio de la administración se ha impulsado una renovación institucional basada en controles de confianza, capacitación y mejores condiciones laborales para los policías.
Entre las acciones emprendidas destacó la adquisición de 450 patrullas nuevas, motocicletas, uniformes y chalecos para los elementos de la corporación.
Asimismo, indicó que la Academia de Policía de Veracruz gradúa cada mes alrededor de 50 nuevos elementos, quienes reciben formación en ética, civismo y proximidad social.
"Son jóvenes preparados, con formación y valores. Estoy muy contenta porque cada mes seguimos sumando elementos a la corporación", dijo.
Nahle subrayó que Veracruz cuenta actualmente con una fuerza policial superior a la de otras entidades del país y consideró que aumentar el estado de fuerza permitirá reforzar la vigilancia en carreteras, ciudades y comunidades.
"Es una responsabilidad que tenemos brindar tranquilidad a la sociedad, que nuestras carreteras, ciudades y pueblos sean seguros", afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a las familias para colaborar en las tareas de prevención, al considerar que la seguridad también requiere de la participación de padres y madres de familia.
"Yo siempre les pido que estén pendientes de dónde están sus hijos, con quién conviven y con quién se reúnen. Estado y familia debemos trabajar juntos para cuidar a nuestros jóvenes", concluyó.