Las condiciones para lluvias y tormentas persistirán durante la próxima semana en Veracruz, con un incremento gradual en su cobertura e intensidad, especialmente entre miércoles y viernes, cuando podrían registrarse los acumulados más importantes, de acuerdo con el pronóstico de la Secretaría de Protección Civil estatal.
Según los modelos meteorológicos, las precipitaciones continuarán desde el lunes 13 hasta el viernes 17 de julio. Durante el lunes y martes, las lluvias se concentrarán principalmente en las regiones montañosas, las partes altas de las cuencas del sur y algunas zonas de llanura y costa del centro y sur del estado.
En contraste, para las llanuras y costas del norte de Veracruz el potencial de lluvia será menor al inicio de la semana, aunque no se descartan eventos aislados.
El pronóstico indica que a partir del miércoles las lluvias tenderán a generalizarse en todo el territorio veracruzano, siendo el jueves y viernes los días con mayor probabilidad de precipitaciones.
Los mayores acumulados seguirían concentrándose en las regiones montañosas y en las cuencas del centro y sur. Incluso, el modelo europeo proyecta que hacia el viernes podrían registrarse acumulados superiores a los 100 milímetros en zonas comprendidas entre Tierra Blanca, Cotaxtla y Jamapa, aunque las autoridades aclaran que se trata de un pronóstico de largo plazo que puede modificarse conforme se actualicen los modelos.
Además, se prevé un cambio en el comportamiento de las lluvias hacia el final de la semana. Mientras al inicio los eventos se desarrollarían principalmente por las tardes y noches, entre jueves y viernes algunas precipitaciones podrían extenderse hasta las primeras horas de la mañana, incrementando el riesgo de afectaciones.
Aunque los modelos europeo y GFS presentan diferencias en la intensidad y distribución de las lluvias, ambos coinciden en que las cuencas del centro y sur de Veracruz serán las zonas con mayor potencial de precipitaciones, por lo que Protección Civil recomienda a la población mantenerse atenta a las actualizaciones del pronóstico y seguir las indicaciones de las autoridades ante posibles encharcamientos, crecidas de ríos de respuesta rápida y deslaves en zonas montañosas.