La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, confirmó este miércoles que su administración trabaja contrarreloj para evitar el cierre del Ingenio San Pedro, ubicado en el municipio de Lerdo de Tejada, en la zona sur del estado. El anuncio se da en medio de una situación crítica para los trabajadores cañeros y productores agrícolas de la región, quienes dependen directamente de la operación de esta centenaria instalación azucarera.
En declaraciones ofrecidas a medios de comunicación, la mandataria estatal adelantó que ya existe una propuesta concreta que será presentada a los representantes de la empresa la próxima semana, aunque prefirió reservar los detalles hasta que el dueño de la empresa regrese al país y pueda participar directamente en las negociaciones.
Según explicó la gobernadora, desde ayer y durante todo este día los titulares de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Agricultura del estado han estado reunidos trabajando en el diseño de un esquema de apoyo que permita mantener las operaciones del ingenio. Además, se estableció contacto con la Secretaría de Hacienda a nivel federal para explorar opciones de respaldo.
"Les dije, hagan un esquema para poder ofrecerles y que el ingenio no cierre, seguir trabajando".
La propuesta, cuyo contenido exacto no fue revelado por Nahle, será entregada formalmente el próximo lunes. La empresa, por su parte, envió a un representante ante la ausencia del dueño, quien se espera que arribe la siguiente semana para retomar las conversaciones de manera directa.
A pesar de la tensión que genera la posible pérdida de empleos, Nahle destacó que la empresa ha mostrado apertura al diálogo. La gobernadora señaló que los representantes han expresado agradecimiento por la disposición del gobierno veracruzano de presentar alternativas que eviten el cierre definitivo de la planta.
Cuando se le preguntó directamente si la propuesta consiste en un rescate financiero, la mandataria fue breve y tajante:
"No, no. Se las vamos a dar a conocer". — Rocío Nahle García, gobernadora de Veracruz
Con ello dejó claro que, por el momento, los detalles del esquema no serán divulgados públicamente hasta que ambas partes los conozcan de manera formal.
El Ingenio San Pedro de Lerdo de Tejada no es solo una empresa más en el mapa industrial de Veracruz. Con aproximadamente 100 años de operación continua, esta planta azucarera representa el motor económico de una comunidad entera. Su eventual cierre afectaría directamente a trabajadores sindicalizados, a familias productoras de caña de azúcar y a los negocios locales que dependen del flujo económico que genera la zafra.
La gobernadora fue enfática al respecto y lanzó un mensaje directo a los trabajadores y productores de la zona:
"Estamos trabajando porque nos interesa mucho mantener el empleo. Ese ingenio tiene 100 años trabajando. Toda la zona. Y queremos que siga siendo fuente de trabajo". — Rocío Nahle García, gobernadora de Veracruz
La preocupación es comprensible. La zona de Lerdo de Tejada, como muchas otras regiones cañeras del estado, construyó buena parte de su identidad productiva alrededor de la industria azucarera. Perder ese núcleo representaría no solo desempleo masivo, sino una ruptura en la cadena productiva que llevaría años reconstruir.
Uno de los argumentos más sólidos que presentó la gobernadora para sostener el optimismo en torno a las negociaciones tiene que ver con el comportamiento actual del mercado internacional del azúcar. Nahle señaló que los precios y los volúmenes de exportación hacia Estados Unidos están en un momento alcista, lo que representa una ventana de oportunidad para que el ingenio no solo sobreviva, sino que mejore su rentabilidad.
"Ahorita viene justamente el comercio de azúcar hacia arriba, con los volúmenes de exportación hacia Estados Unidos. Entonces, podemos salir bien".
Este contexto es relevante porque cambia el panorama para cualquier inversionista o propietario que esté evaluando si vale la pena continuar operando. Un mercado favorable podría ser el empujón que necesitan las negociaciones para llegar a buen puerto.
Por ahora, la situación se mantiene en un compás de espera. Los puntos clave del proceso de negociación son los siguientes:
Mientras tanto, cientos de familias veracruzanas que dependen del Ingenio San Pedro esperan que las negociaciones lleguen a buen término. La próxima semana será determinante para saber si este referente productivo de la región sur de Veracruz logrará mantenerse en pie o si, después de un siglo de historia, tendrá que bajar sus puertas.
La gobernadora Nahle fue puntual en su mensaje final: el gobierno estará en la mesa el lunes y el diálogo sigue abierto. Por ahora, eso es lo único que se puede decir con certeza.