En grave deterioro se encuentra la parroquia de San Miguel Arcángel, ubicada en el municipio de Medellín de Bravo y considerada una de las iglesias más antiguas de la Nueva España, por lo que representantes de la comunidad parroquial solicitaron la intervención de las autoridades para evitar que los daños en su estructura continúen avanzando.
Cruz Martínez, representante de la parroquia, explicó que desde hace aproximadamente 20 años se han realizado gestiones para conseguir recursos que permitan llevar a cabo una restauración integral del inmueble, sin que hasta el momento se haya concretado.
Señaló que actualmente el templo presenta graves problemas de humedad, cuarteaduras y filtraciones de agua, situación que se agrava durante la temporada de lluvias.
“En días que llueve fuerte escurre agua adentro. Hay partes que se ven verdes por el limo que se genera ahí”, explicó.
Uno de los puntos que más preocupa es el bautisterio, espacio que se encuentra adosado al templo y que, de acuerdo con Martínez, presenta un deterioro considerable y filtraciones de agua.
La preocupación, dijo, es que los daños continúen avanzando hasta representar un riesgo mayor para la estructura del inmueble y para las personas que acuden al recinto religioso.
Martínez destacó que la parroquia tiene alrededor de 502 años de antigüedad y forma parte del patrimonio histórico de la región. Incluso, recordó que una carta enviada por Hernán Cortés al rey de España, fechada el 15 de octubre de 1524, ya hacía referencia a la existencia de una iglesia en la antigua Veracruz y Medellín.
El inmueble se encuentra bajo protección del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución que, aseguró, ha mostrado disposición para brindar asesoría y acompañamiento técnico; sin embargo, el principal problema es la falta de recursos para ejecutar los trabajos de restauración.
De acuerdo con el entrevistado, durante las últimas dos décadas las administraciones municipales únicamente han apoyado con trabajos de pintura, la cual debe cumplir con especificaciones especiales establecidas por el INAH debido a las características históricas del inmueble.
La última restauración integral de la que se tiene registro, añadió, ocurrió en 1819, cuando se realizó la reedificación del templo.
Actualmente se encuentra en proceso de elaboración un proyecto técnico con arquitectos especializados, por lo que todavía no existe un presupuesto definitivo para conocer cuánto costaría la restauración integral. Se espera que durante este mes pueda quedar concluido y se determine el monto de inversión requerido.
Ante esta situación, la comunidad parroquial hizo un llamado a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, para que intervenga y contribuya a gestionar los recursos necesarios para rescatar el inmueble.
Martínez señaló que también han dialogado con el alcalde de Medellín, Samuel Acosta, quien, afirmó, ha mostrado interés en que se preserve este edificio histórico.
Entre las alternativas que buscan impulsar se encuentra el acceso a recursos del programa federal FOREMOBA, destinado a apoyar la restauración de monumentos históricos y bienes artísticos de propiedad federal.
La petición, subrayó, es que los distintos niveles de gobierno sumen esfuerzos para evitar que una de las construcciones históricas más importantes de Medellín de Bravo continúe deteriorándose.
“Lo que buscamos es la restauración de la parroquia”, puntualizó.