La economía de México registró en 2025 su cuarto año consecutivo de desaceleración, con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de apenas 0.6%, de acuerdo con datos oficiales. Se trata del periodo de enfriamiento más prolongado desde la década de 1980.
En el cuarto trimestre, el PIB avanzó 0.9% respecto a los tres meses previos y 1.8% en comparación anual, cifras ligeramente superiores a los reportes preliminares.
El panorama económico se desarrolla en medio de un elevado déficit presupuestario —que alcanzó casi 5% del PIB en 2024 y bajó a 4.3% en 2025—, así como de incertidumbre comercial ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado dudas sobre la continuidad del acuerdo.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta además desafíos para impulsar su plan de inversión “Plan México”, que hasta ahora no ha generado compromisos significativos de nuevos capitales. Analistas atribuyen la debilidad económica a la falta de inversión pública y privada desde finales de 2024.
A este escenario se suma el impacto potencial del asesinato de Rubén Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, lo que podría generar episodios de violencia con efectos en comercio e inversión, advirtió Marco Oviedo, estratega de XP Investimentos.
Bloomberg
En materia monetaria, el banco central mantuvo el 5 de febrero su tasa de referencia en 7%, tras casi dos años de recortes. Aunque prevé que la inversión continúe débil en el corto plazo, anticipa un repunte moderado del crecimiento durante el año.
Especialistas como Alberto Ramos, de Goldman Sachs Group, señalaron que si bien la economía cerró 2025 con señales positivas, persisten riesgos fiscales, comerciales y de seguridad que podrían limitar su recuperación.
