Las farmacéuticas Moderna y Merck anunciaron este miércoles resultados positivos de un ensayo clínico de fase 3 de intismeran autogene, una terapia personalizada basada en ARN mensajero que busca reducir el riesgo de recaída y metástasis en pacientes con melanoma de alto riesgo.
El anuncio generó una fuerte reacción en los mercados financieros. Las acciones de Moderna llegaron a dispararse más de 120%, mientras que los títulos de Merck registraron un avance cercano al 10%, de acuerdo con reportes del mercado estadounidense.
El tratamiento, anteriormente identificado como mRNA-4157 o V940, utiliza tecnología de ARN mensajero para desarrollar una terapia adaptada a las características genéticas del tumor de cada paciente.
La vacuna se administra en combinación con Keytruda (pembrolizumab), el tratamiento de inmunoterapia desarrollado por Merck. El objetivo es estimular al sistema inmunológico para reconocer y atacar células cancerosas específicas.
Los resultados conocidos hasta ahora muestran una reducción estadísticamente significativa en el riesgo de recurrencia del melanoma y en la aparición de metástasis a distancia frente al uso de Keytruda por sí solo.
El anuncio representa un importante avance para la oncología, ya que se trata de uno de los primeros tratamientos personalizados contra el cáncer basados en ARN mensajero que alcanza resultados positivos en una etapa avanzada de desarrollo clínico.
En estudios previos, la combinación de intismeran autogene con Keytruda ya había mostrado resultados alentadores. En un seguimiento de cinco años de un ensayo de fase 2b, la combinación redujo 49% el riesgo de recurrencia o muerte y 59% el riesgo de metástasis a distancia o muerte, frente a Keytruda como tratamiento único.
Las compañías prevén presentar próximamente información más detallada sobre el ensayo de fase 3 y avanzar en el proceso de evaluación ante las autoridades regulatorias.
Aunque los resultados son considerados prometedores, la vacuna todavía no debe considerarse un tratamiento disponible de manera generalizada. Los datos completos deberán ser analizados por especialistas y posteriormente por las autoridades sanitarias antes de una eventual autorización comercial.
Analistas citados por Reuters estiman que, si el desarrollo continúa favorablemente y obtiene las autorizaciones correspondientes, el tratamiento podría llegar al mercado alrededor de 2027.
En México, la tecnología ya había despertado interés. En 2024, la Cofepris autorizó un ensayo clínico para evaluar V940 en pacientes con melanoma de alto riesgo, destacando que se trata de una terapia basada en ARN mensajero y fabricada de manera personalizada de acuerdo con las características del cáncer de cada paciente.