Gobierno analiza propuestas para modificar el esquema de impuestos y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha incrementado sus revisiones a contribuyentes, aunque el número de personas y empresas registradas activamente ante el fisco muestra un crecimiento cada vez más lento.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) incluidas en el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, durante 2025 el padrón de contribuyentes activos aumentó apenas 0.97 por ciento, para llegar a aproximadamente 87.7 millones de personas físicas y empresas.
El dato refleja que la estrategia de recaudación y fiscalización se está concentrando, en buena medida, sobre quienes ya se encuentran dentro de la economía formal.
Mientras la incorporación de nuevos contribuyentes pierde velocidad, el SAT ha elevado de manera importante sus actos de fiscalización.
Las cifras oficiales muestran que en 2021 se contabilizaron 21 mil 572 actos de fiscalización terminados. Para 2025, la cifra prácticamente se duplicó al alcanzar 47 mil 525 revisiones concluidas.
La tendencia continúa durante 2026. En los primeros meses del año, el organismo reportó 32 mil 557 actos de fiscalización terminados y, de mantenerse el ritmo observado, se estima que podría cerrar el año con alrededor de 62 mil 229 revisiones.
Esto significa que el fisco está realizando más auditorías, verificaciones y revisiones sobre una base de contribuyentes cuyo crecimiento se encuentra prácticamente estancado.
Para Mario Rizo, socio de la práctica de Gobierno Corporativo de Salles Sainz Grant Thornton, en entrevista para Reforma, dijo que el bajo crecimiento del padrón fiscal representa una situación que debe ser analizada, debido a que una base tributaria que no aumenta al ritmo de la economía puede limitar la capacidad del Gobierno para obtener mayores ingresos en el futuro.
El especialista señaló que uno de los principales retos continúa siendo la incorporación de personas y negocios a la economía formal.
México mantiene, además, un elevado nivel de informalidad laboral, con una tasa cercana al 55 por ciento de la población ocupada.
Rizo aclaró que el menor crecimiento del padrón de contribuyentes no significa, por sí mismo, que la informalidad esté aumentando. Sin embargo, sí pone sobre la mesa las dificultades que existen para lograr que más trabajadores y pequeños negocios ingresen y permanezcan dentro de la formalidad.
Entre los principales obstáculos identificados por el especialista se encuentran:
Para los pequeños negocios, entrar a la formalidad no sólo implica comenzar a pagar impuestos. También representa asumir obligaciones laborales, prestaciones, cuotas de seguridad social y diversos trámites administrativos.
Esta situación puede convertirse en una barrera particularmente importante para las micro y pequeñas empresas, que suelen operar con márgenes de ganancia reducidos.
El comportamiento de las cifras deja un contraste: mientras el SAT intensifica sus acciones de fiscalización, el padrón de contribuyentes activos registra uno de sus menores crecimientos en décadas.
El aumento de apenas 0.97 por ciento registrado en 2025 sería el menor, al menos desde el año 2000, de acuerdo con los datos citados en el Segundo Informe de Gobierno.
La discusión sobre nuevos impuestos y modificaciones fiscales ocurre así en un escenario donde el Gobierno federal enfrenta el reto de aumentar la recaudación, pero también de conseguir que más personas y empresas se incorporen a la economía formal.
Reforma