Baja el IEPS de gasolinas y diésel ¿bajarán los precios?

Imagen Baja el IEPS de gasolinas y diésel ¿bajarán los precios?

 

La SHCP ajusta las cuotas del IEPS para la semana del 5 al 11 de septiembre, mientras el diésel supera el precio tope acordado con gasolineros

Si llenaste el tanque esta semana y sentiste que el precio seguía igual que siempre, no te equivocas. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció una reducción en las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicadas a los combustibles para el periodo del 5 al 11 de septiembre, pero ese ajuste fiscal no se traduce en un alivio visible en la bomba de gasolina para los consumidores.

Y es que el mecanismo funciona al revés de lo que muchos podrían imaginar: cuando el petróleo sube de precio en los mercados internacionales, el gobierno mexicano baja el impuesto para que la gasolina no se dispare aquí. No es un regalo; es más bien un amortiguador que evita que el golpe llegue directo a tu bolsillo.

¿Cuánto pagará de impuesto cada litro esta semana?

Los nuevos montos del IEPS para cada combustible quedan de la siguiente manera:

  • Gasolina Magna: 4.59 pesos por litro
  • Gasolina Premium: 4.31 pesos por litro
  • Diésel: 0.68 pesos por litro

El ajuste a la baja en estas cuotas responde directamente al encarecimiento que han registrado el petróleo y sus derivados en los mercados internacionales durante las últimas semanas. La lógica del gobierno federal es sencilla: si el costo de traer el combustible desde el exterior sube, se recorta el impuesto para que el precio final no explote en las gasolineras del país.

¿Cuánto estás pagando realmente en la gasolinera?

Los precios promedio a nivel nacional, al momento de este ajuste, se ubican así:

  • Magna: 23.69 pesos por litro
  • Premium: 28.58 pesos por litro
  • Diésel: 27.02 pesos por litro

Estos precios son promedios nacionales, lo que significa que en algunas regiones del país, incluidas ciudades de Veracruz, los números pueden variar ligeramente dependiendo de los costos de distribución, la competencia local entre gasolineras y otros factores de mercado.

El diésel se sale del tope: una señal de alerta

El dato que más llama la atención en este panorama es el del diésel. Su precio promedio nacional de 27.02 pesos por litro supera, aunque sea por unos centavos, el tope de 27 pesos que el gobierno federal acordó junto con los gasolineros para mantener controlado este combustible.

Esto importa y mucho, porque el diésel no es únicamente el combustible de los tráileres y los camiones de carga. Es, en la práctica, el motor invisible detrás de buena parte de los precios que pagamos en el supermercado, en el mercado y en cualquier producto que haya recorrido varios kilómetros antes de llegar a tus manos. Cuando el diésel sube, casi todo lo demás también termina subiendo, aunque sea con un retraso de semanas.

Que el promedio nacional ya esté por encima del precio acordado es una señal que los consumidores, transportistas y autoridades deben tener en el radar. No es una crisis, pero sí un indicador de que la presión sobre los precios no ha cedido del todo.

¿Por qué el gobierno baja el IEPS si los precios no bajan?

Esta es quizá la pregunta que más genera confusión entre los consumidores, y vale la pena explicarla con claridad. El IEPS en gasolinas funciona como una variable de ajuste: cuando los precios internacionales del petróleo suben, Hacienda reduce el impuesto para compensar el alza y mantener estable el precio final en las gasolineras. En sentido contrario, cuando el petróleo abarata, el gobierno puede incrementar la cuota para recuperar recaudación.

En pocas palabras, el precio que ves en el letrero de la gasolinera es el resultado de una ecuación que combina el costo internacional del crudo, el tipo de cambio del peso frente al dólar, los costos de refinación y distribución, y la decisión fiscal del gobierno sobre cuánto cobrar de impuesto. Que baje el impuesto esta semana simplemente significa que el mercado internacional está presionando al alza y que el gobierno absorbió parte de ese golpe antes de que llegara a ti.

Lo que significa para el bolsillo veracruzano

Para quienes vivimos en Veracruz, un estado donde la movilidad depende en gran medida del automóvil particular y donde el transporte de mercancías es parte fundamental de la economía portuaria y agroindustrial, cada centavo en el precio de los combustibles tiene un peso real.

El ajuste del IEPS anunciado por la SHCP para esta semana no representa un alivio inmediato en la cartera, pero sí cumple su función: evitar que una fluctuación en los mercados globales se convierta en un golpe directo y repentino en las gasolineras locales. La estabilidad de precios, aunque no perfecta, sigue siendo el objetivo central de esta política.

Lo que sí merece seguimiento puntual es la situación del diésel, cuyo precio ya roza y supera el tope establecido. Si esa tendencia se mantiene o se agudiza en las próximas semanas, el impacto podría sentirse más allá de las gasolineras, en los precios de los alimentos y los servicios de transporte que a diario utilizamos.

Editor: Alexandra Burch
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