Teherán.- Irán advirtió este sábado que sus Fuerzas Armadas están “con el dedo en el gatillo” y monitorean de cerca los movimientos del “enemigo”, en referencia a Estados Unidos, que ha desplegado una gran flota en Oriente Medio para una posible acción militar contra Teherán, y amenaza con declarar terroristas a ejércitos europeos en represalia a medida de la UE.
“Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán están en completo estado de alerta defensiva y militar, los movimientos del enemigo en la región son monitoreados con precisión y tenemos el dedo en el gatillo”, afirmó el comandante en jefe del Ejército iraní, el general Amir Hatami, según informó la agencia Mehr.
Hatami aseguró que “si el enemigo comete un error, sin duda pondrá en peligro su propia seguridad, la seguridad de la región y la del régimen sionista (Israel)”.
Sus afirmaciones llegan en momentos de crecientes tensiones con Estados Unidos, que ha desplazado a Oriente Medio una flota encabezada por el portaaviones estadounidense Abraham Lincoln, junto con su grupo de escolta, en medio de las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de atacar si Teherán no negocia un acuerdo sobre su programa nuclear y si continúa con la represión de los manifestantes.
Habla el ministro de Exteriores
Ayer viernes, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, declaró durante su visita a Turquía que su país está dispuesto a negociar con Estados Unidos una solución diplomática a la contienda nuclear iraní, en negociaciones “equitativas y justas”.
El jefe de la diplomacia iraní criticó al mismo tiempo las “contradicciones” de Estados Unidos y aseguró que “un ataque militar no es una opción”, ya que los bombardeos aéreos de junio pasado por parte de EE.?UU. e Israel “no alcanzaron su objetivo”.
“Sufrieron una derrota en junio. Si lo intentan otra vez, pasará lo mismo. Estados Unidos hace una propuesta de negociar, pero una negociación no puede empezar con amenazas. Si quieren una negociación justa y razonable, Irán siempre está dispuesto”, subrayó Araqchí en una rueda de prensa conjunta con su homólogo turco, Hakan Fidan, en Estambul.
Araqchí afirmó que su país podría incluir a los ejércitos de países de la Unión Europea (UE) en la lista de grupos terroristas, en respuesta a la declaración del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) como organización terrorista por parte del bloque comunitario el jueves.
En los últimos días, Turquía ha estado intentando mediar entre Teherán y Washington para evitar una nueva escalada militar en la región de Oriente Medio y facilitar una nueva ronda de negociaciones nucleares, las cuales quedaron estancadas desde la guerra de 12 días en junio.
La magnitud de los fallecidos y heridos por la represión de las protestas en Irán a lo largo de este mes «ha sido enorme, de miles de personas», pero es difícil verificar las informaciones que llegan desde el país dadas las restricciones continuas sobre el terreno, indicó este sábado a EFE una portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
“Es imperativo garantizar investigaciones independientes sobre todas las presuntas violaciones de derechos humanos, y que se lleven a cabo de acuerdo con las normas internacionales”, señaló Ravina Shamdasani.
Una resolución aprobada la semana pasada por el Consejo de Derechos Humanos en una sesión de emergencia sobre Irán denunció que la violenta represión de las protestas pacíficas había resultado “en la muerte de miles de personas, incluyendo niños, y un gran número de heridos”.
Teherán acusa a Estados Unidos e Israel de las protestas que comenzaron por motivos económicos y que pronto se extendieron para pedir el fin de la República Islámica.
Al menos 3.117 personas han muerto, según el balance oficial, mientras ONGs opositoras como HRANA, con sede en EE.UU., sitúan en 6.373 los fallecidos, con denuncias de que los muertos han podido superar los 17.000 aún no confirmados y más de 40.000 arrestos.
La relatora especial de la ONU para Irán, la japonesa Mai Sato, ha señalado a medios estadounidenses que informes de médicos dentro de Irán indicaban que podrían haberse registrado hasta 20.000 muertos por la represión, aunque según Naciones Unidas estas cifras siguen siendo difíciles de corroborar.
Shamdasani recordó este sábado que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha ordenado hacer públicas las identidades de los asesinados durante las protestas.
EFE