El Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) confirmó este 17 de febrero la ejecución de tres “ataques cinéticos letales” contra embarcaciones señaladas como narcolanchas en aguas internacionales del Pacífico Oriental y el Mar Caribe, con un saldo de 11 personas muertas, descritas por Washington como “narcoterroristas”.
En entrevista para XEU, el especialista en seguridad Ghaleb Krame, dos de las lanchas fueron interceptadas en el Pacífico y una en el Caribe, como parte de la operación “Southern Spear”, iniciada el 2 de septiembre de 2025.
Lo inédito, subraya, es que la propia autoridad estadounidense difundió los videos de los ataques en la red X, donde se observa que al menos dos embarcaciones estaban inmóviles al momento del impacto.
Para Krame, estos hechos representan la aplicación directa de la llamada Donald Trump “doctrina Trump”: tratar a los cárteles como organizaciones terroristas y emplear fuerza letal en altamar, sin captura ni juicio previo.
“Es la máxima expresión de esa estrategia: eliminar objetivos para evitar procesos judiciales costosos”, señala.
El analista advierte que el mensaje para México es claro: Washington está dispuesto a actuar unilateralmente en aguas internacionales y, eventualmente, podría presionar para ampliar la cooperación operativa cuando las rutas del narcotráfico toquen costas nacionales, particularmente en puntos estratégicos como Veracruz.
En este contexto, anticipa un reacomodo violento entre grupos criminales y una posible migración hacia rutas terrestres o el uso intensivo de drones comerciales para el trasiego de droga en la frontera.
“La dinámica delincuencial es resiliente; cada golpe genera ajustes”, apunta.
Finalmente, Krame considera que los sobrevuelos de aeronaves militares estadounidenses y la difusión pública de estas operaciones envían un mensaje político adicional: una tensión entre la narrativa de soberanía del gobierno mexicano y la realidad de la cooperación —o subordinación— en materia de seguridad regional.