El presidente Donald Trump aseguró que la “Operación Furia Épica” destruyó la cúpula militar de Irán en 24 horas y expresó su pésame a las familias de los soldados de Estados Unidos fallecidos durante la ofensiva que advirtió que continuará hasta destruir todas las armas nucleares, sin importar el tiempo que lo requiera al destacar que "no se aburrirá".
“En cuanto a la línea de tiempo que nos habíamos planteado a la cronología de este operativo que podría durar de cuatro a cinco semanas. Hay quienes dicen que el presidente quiere actuar rápidamente que porque me voy a aburrir… Yo no me voy a aburrir de esto... En los medios ya oí que dicen por ahí que yo en un par de semanas me voy a aburrir de esto ¡Qué ridiculez! Yo nunca me voy a aburrir de algo así, de otra manera no estaría yo aquí”, sentenció Trump en una rueda de prensa.
Luego de que el Comando Central de Estados Unidos publicó imágenes de la "Operación Furia Épica" contra el régimen de Irán, el mandatario dio a conocer una actualización del ataque "previsto a realizar en al menos cuatro semanas", reveló.
Confirmó que 49 dirigentes del régimen iraní murieron en la operación y advirtió que las ofensivas continuarían, mientras el cierre del estrecho de Ormuz aumentó los precios del petróleo: "Ya tenían misiles capaces de alcanzar distintos puntos en Europa y pronto podrían alcanzar nuestro territorio", advirtió Trump.
“El día de hoy el ejército de los Estados Unidos sigue llevando a cabo operaciones de combate en Irán para eliminar terribles amenazas contra los Estados Unidos a manos de este tremendo Después de la eliminación del programa nuclear de Irán en la operación ‘Martillo de medianoche’ le dijimos a Irán que debía renunciar a sus ambiciones nucleares, pero ignoraron esta advertencia y siguieron persiguiendo su programa de armamento nuclear”, detalló.
La operación conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel mató al líder supremo Alí Jameneí y a altos mandos del régimen.
En tanto que Teherán respondió con misiles y drones contra bases estadounidenses y aliados en el Golfo. La escalada afectó a Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin y activó alertas de seguridad en la región.