El presidente de la Reserva Federal de Chicago, Austan Goolsbee, afirmó que los datos recientes de inflación en Estados Unidos representan una señal negativa para el banco central y obligan a mantener prudencia respecto a posibles recortes en las tasas de interés.
En entrevista con Fox News, el funcionario señaló que el último reporte del índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), indicador preferido de la Reserva Federal, mostró un aumento anual de 3.5% en marzo, por encima del objetivo del 2%.
“Tenemos que obtener alguna garantía de que vamos a volver al objetivo de inflación de 2%”, sostuvo Goolsbee, al advertir que las presiones inflacionarias se están intensificando, particularmente en el sector servicios, que suele ser menos sensible a factores como aranceles o variaciones en los precios del petróleo.
El funcionario consideró que la actual composición de la inflación “no pinta bien”, en un contexto donde el encarecimiento del crudo y factores geopolíticos han incrementado los riesgos. Cabe señalar que Goolsbee, quien este año no tiene derecho a voto en las decisiones de política monetaria, ya había expresado previamente su preocupación por la inflación.
En su reunión más reciente, la Reserva Federal decidió mantener sin cambios las tasas de interés en un rango de 3.5% a 3.75%, en una votación dividida de 8 a 4, la más cerrada desde 1992. Tres de los votos en contra rechazaron la orientación que sugería un eventual recorte de tasas.
Goolsbee señaló que esta división refleja las dificultades internas para definir la trayectoria futura de la política monetaria, especialmente en lo que respecta a la llamada “orientación prospectiva”.
Respecto al liderazgo del banco central, expresó respaldo a Jerome Powell, quien podría continuar como gobernador tras la confirmación de su sucesor al frente de la institución. Asimismo, se mostró optimista por la llegada de Kevin Warsh, a quien calificó como una incorporación relevante para el futuro del organismo.
Fuente: Reuters