La elección presidencial en Perú se mantiene cerrada y con un margen mínimo entre los candidatos Roberto Sánchez y Keiko Fujimori, aunque los conteos rápidos perfilan al primero como virtual ganador de la segunda vuelta electoral.
Así lo señaló el analista político peruano Rodrigo Chilitupa, quien explicó que la jornada estuvo marcada por un cambio de tendencia entre los primeros sondeos y las proyecciones posteriores basadas en actas procesadas.
"Los sondeos de boca de urna daban como ganadora a Keiko Fujimori con alrededor de 50.7 por ciento de los votos, frente a 49.3 por ciento de Roberto Sánchez. Sin embargo, horas después los conteos rápidos mostraron una tendencia distinta y colocaron a Sánchez por encima", detalló.
De acuerdo con Chilitupa, al cierre de la jornada electoral las autoridades reportaban más del 93 por ciento de las actas contabilizadas, con una diferencia mínima entre ambos aspirantes.
Aunque las cifras oficiales aún no permiten declarar un ganador definitivo, los conteos rápidos realizados por las principales encuestadoras del país otorgan una ligera ventaja a Roberto Sánchez, quien alcanzaría poco más del 50 por ciento de los sufragios.
El analista destacó que este tipo de ejercicios estadísticos suelen tener un alto nivel de precisión en Perú, por lo que son considerados un indicador confiable del resultado final.
No obstante, recordó que todavía existen actas pendientes de contabilizar y otras que podrían ser impugnadas y revisadas por el Jurado Nacional de Elecciones.
Chilitupa explicó que la contienda refleja la fuerte polarización que vive Perú desde hace varios años.
Por un lado, Roberto Sánchez representa la continuidad del proyecto político impulsado por el expresidente Pedro Castillo, actualmente recluido tras el fallido intento de disolver el Congreso en 2022.
Incluso, señaló que una de las primeras decisiones de un eventual gobierno de Sánchez podría estar relacionada con la situación jurídica de Castillo.
Por otro lado, Keiko Fujimori busca consolidar el liderazgo que ha mantenido dentro de la derecha peruana durante más de una década y reivindicar el legado político asociado al apellido Fujimori.
Para el especialista, independientemente de quién resulte vencedor, el principal desafío será disminuir las divisiones políticas y sociales que se han profundizado en los últimos años.
Indicó que los resultados muestran una marcada diferencia entre Lima y las regiones del interior del país, donde las preferencias electorales fueron distintas.
"El próximo presidente o presidenta tendrá que trabajar para integrar al país y reducir las fracturas que existen entre la capital y las regiones", señaló.
Asimismo, consideró que, a diferencia de lo ocurrido en 2021, existe un mayor compromiso de los candidatos para respetar el resultado final de la elección, lo que podría contribuir a una transición más estable.
Perú enfrenta este proceso electoral en medio de una prolongada crisis política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en la última década, una situación que, según Chilitupa, ha impactado la percepción internacional sobre la estabilidad de la nación sudamericana.