El viernes 12 de junio Elon Musk pasó a la historia al convertirse en el primer trillonario del mundo, luego de que las acciones de SpaceX se dispararon casi 20 por ciento en su primer día de cotización.
Las acciones de la empresa aeroespacial que fundó hace dos décadas subieron 19% en su primer día de cotización, hasta alcanzar los $160.95 dólares por título, lo que elevó la valoración de la compañía a cerca de $2.2 billones de dólares.
El economista Arturo Mattiello explica que un trillón de dólares es un billón de dólares para efectos de México porque la cifra depende del idioma o convención geográfica que se utilice.
"Aquí contamos los millones e inmediatamente después de los millones vienen los billones con "b", para dimensionar el asunto; en Estados Unidos cuando llega a mil millones ya es un billón, entonces cuando llega a un millón de billones ya es un trillón, entonces es un equivalente, aún así sigue siendo una cantidad impresionante de dinero".
Subrayó que se trata de una valoración de mercado, es decir, es el valor acumulado de sus empresas y que superan esa cantidad de dinero, convirtiéndole en el más rico del mundo y el primero en tener una cifra estratosférica invertida.
"Tendría que haber una caída vertical del mercado financiero de Estados Unidos del índice Dow Jones y del Dasdaq para que Elon Musk tuviera una caída en el valor de sus acciones y perdería ese grado de trillonario en materia financiera".
Un punto a destacar es que a su vez más de 4 mil 400 empleados y exempleados de Space X pasarán a ser millonarios gracias al debut bursátil de la compañía.
"Cuando hay una economía cien por ciento capitalista es frecuente que los dueños, los accionistas principales repartan acciones de la empresa entre los trabajadores para que se vuelvan parte de la sociedad de la empresa, es decir, se conviertan en accionistas de la empresa".
Lo anterior ocasiona que los trabajadores no solo generen utilidades para los dueños sino para ellos mismos que son accionistas minoritarios, un atractivo del sistema capitalista.
Como ejemplo citó que hace muchos años en territorio nacional Teléfonos de México llegó con capital sueco, que cuando vendía las líneas telefónicas también daban acciones en cada una de ellas, por lo que un usuario a su vez era accionista.
"Es un fenómeno similar el que está haciendo Elon Musk en Estados Unidos al repartir acciones entre los trabajadores porque los beneficia no solo con dinero en efectivo sino además con un dinero en especie, son como bonos que van ganando con el tiempo si la empresa sigue creciendo".
Consideró que cuando se aplica un sistema económico adecuado, como es el caso del capitalismo, se provoca no solo el bienestar de los principales accionistas sino el beneficio se traslada a los mismos trabajadores con la revaluación que tiene la compañía con el paso del tiempo.
"Yo creo que es un típico buen ejemplo de lo que se debe de hacer en materia de inversiones y es una lección de educación financiera para todos los empresarios del mundo en el sentido que no solo es la riqueza para uno sino que tiene que repartirse entre la base trabajadora de la empresa para que pueda seguir creciendo".
Sin embargo, en México ese sistema es difícil implementarlo por toda la carga impositiva, sobrerregulación y trabas financieras que aplica la autoridad, puntualizó.
Foto: X/@elonmusk