El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó un ultimátum a los grupos criminales del país al advertir que contarán con un plazo de un mes para organizar su sometimiento a la justicia una vez inicie su administración.
A través de un mensaje público, el mandatario electo sostuvo que las organizaciones delictivas deberán decidir en ese periodo si optan por acogerse a la ley, al tiempo que dejó claro que su estrategia de seguridad no contemplará beneficios extraordinarios para quienes permanezcan al margen del Estado.
“A todos los ilegales de disponen de un mes para organizar su sometimiento al estado de derecho. En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin. La connivencia del actual gobierno con el crimen organizado es asqueante y vergonzosa”, advirtió De la Espriella.
El político de derecha reiteró además que durante su gobierno "no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables", en referencia a la política que implementará frente a las estructuras del crimen organizado que operan en distintas regiones del país.
Las declaraciones anticipan una postura de endurecimiento en materia de seguridad y combate a la delincuencia, uno de los ejes centrales planteados por De la Espriella durante su campaña presidencial.
Hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre el mecanismo jurídico o las condiciones específicas bajo las cuales se desarrollaría el eventual proceso de sometimiento para las organizaciones criminales.
El anuncio ha generado expectativa sobre la estrategia que implementará el próximo gobierno para enfrentar a los grupos armados y redes delictivas que continúan operando en Colombia.