El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el anuncio de la automotriz japonesa Toyota, que planea trasladar de manera gradual parte de la producción de su camioneta Tacoma desde Baja California, México, hacia su planta en San Antonio, Texas. El mandatario atribuyó este movimiento directamente a las políticas arancelarias implementadas por su administración.
Toyota detalló que realizará una inversión multimillonaria de 3,600 millones de dólares para expandir sus instalaciones en Texas, lo que incluirá la construcción de una segunda línea de ensamblaje programada para operar hacia el año 2030, incrementando su capacidad en más de 150 mil vehículos anuales. Según declaraciones del asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, este proyecto sumará 2.5 millones de pies cuadrados a la planta y generará cerca de 2,000 nuevos empleos.
A pesar de la transferencia de esta línea de producción que tomará cerca de cuatro años, Toyota enfatizó que mantiene firmes sus operaciones en México y en el resto de la región, destacando la relevancia del T-MEC para la competitividad automotriz en Norteamérica. El anuncio se da en un contexto clave de revisiones comerciales anuales entre las naciones firmantes.
"Toyota se traslada de México a Estados Unidos (¡a Texas!). Es algo de gran importancia. ¡Los aranceles están surtiendo efecto!"