La tensión por la crisis migratoria en Ceuta, España, escaló luego de que un grupo de manifestantes españoles ingresara a asentamientos improvisados donde permanecen migrantes y quemara parte de las instalaciones y pertenencias.
Miles de ciudadanos españoles se rebelaron y exigen la expulsión de los migrantes, algo que el gobierno español no quería o directamente impidió.
Los hechos ocurrieron en la playa de Benítez y posteriormente en la zona de la playa del Trampolín, donde permanecen personas que llegaron a Ceuta tras la entrada masiva registrada entre el 30 y 31 de julio desde Marruecos. La Policía Nacional intervino y realizó cargas para contener los disturbios.
Los manifestantes que previamente habían bloqueado el acceso de un camión de Cruz Roja que transportaba alimentos llegaron a otro asentamiento cercano y prendieron fuego a dos sombrillas de paja utilizadas como refugio.
La protesta también se trasladó hacia el Trampolín, donde se distribuye comida a los migrantes. La movilización estuvo acompañada por consignas contra la permanencia de los extranjeros en la ciudad y críticas a la gestión del Gobierno español.
Los manifestantes bloquean una carretera cercana y corean "fuera invasores" mientras los migrantes observan desde la distancia. El enfrentamiento se produce semanas después de un masivo cruce fronterizo el 30 de julio desde Marruecos.
La Policía Nacional estableció un cordón de seguridad en la carretera de Benítez para contener a los manifestantes y permitir la circulación, pero algunos lograron superar el dispositivo y acceder a la zona donde se encontraban los asentamientos.
Una vez dentro, fueron destruidas varias pertenencias y se produjeron incendios. La intervención policial buscó evitar que los incidentes continuaran y que se produjeran enfrentamientos entre manifestantes y migrantes.
La situación continuó este viernes. RTVE reportó que el campamento de migrantes en la playa de El Trampolín aumentó de tamaño después de los incidentes registrados en Benítez, debido a que algunas personas se desplazaron hacia esa zona.
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó que alrededor de 72 mil personas ingresaron a Ceuta durante la crisis migratoria, aunque la mayoría regresó posteriormente a Marruecos. El Gobierno cifra actualmente en unos 5 mil los migrantes que permanecen en la ciudad, entre ellos alrededor de mil 500 menores, según la actualización difundida por RTVE.
El Gobierno español analiza medidas para reforzar la atención y reubicación de quienes permanecen en Ceuta. Entre las opciones planteadas se encuentran el uso de instalaciones públicas y militares para ampliar la capacidad de alojamiento.
La crisis migratoria mantiene además un fuerte impacto político en España, mientras las autoridades llaman a evitar nuevos episodios de violencia y buscan contener la tensión entre los residentes de Ceuta y la población migrante.
Tensions boil over in Spain’s North African enclave of Ceuta as residents tear apart a makeshift migrant camp on a beach, throwing belongings into the sea and setting debris on fire while waving Spanish flags.
— Fox News (@FoxNews) August 28, 2026
Protesters block a nearby road and chant "kick out invaders" as… pic.twitter.com/qI6o44nHBA
?? Momentos de tensión en la playa de Benítez con el destrozo de las casetas donde se resguardaban los inmigrantes#Ceuta #Inmigración #Frontera #FronteraSur #Marruecos pic.twitter.com/UDpNy4JhWr
— El Faro de Ceuta (@ElFarodeCeuta) August 27, 2026
Queman parte del campamento de migrantes que entraron de forma irregular en Ceuta
— DW Español (@dw_espanol) August 28, 2026
La tensión por la llegada masiva de migrantes a Ceuta vuelve a estallar en las calles. En esta ciudad autónoma española ubicada en el norte de África, manifestantes han irrumpido en la playa donde… pic.twitter.com/671kAuQWz0