Más de 2 mil vuelos fueron cancelados en Reino Unido luego de una falla técnica en el sistema de procesamiento de vuelos del proveedor de control aéreo NATS (National Air Traffic Services), que provocó un fuerte impacto en aeropuertos británicos y dejó a miles de pasajeros afectados.
La interrupción comenzó el martes y sus consecuencias se extendieron hasta este miércoles. De acuerdo con la firma de análisis aeronáutico Cirium, alrededor de 2 mil vuelos fueron cancelados entre ambas jornadas, mientras que cerca de 30% de las operaciones programadas fueron suspendidas durante el primer día.
El director ejecutivo de NATS, Martin Rolfe, descartó que la interrupción haya sido provocada por un ciberataque y explicó que el origen estuvo en una falla del sistema de procesamiento de datos de vuelos.
Rolfe ofreció disculpas a los pasajeros y anunció una investigación exhaustiva para determinar las causas del incidente y establecer las medidas necesarias para evitar que vuelva a ocurrir.
El sistema ya fue restablecido, aunque las autoridades advirtieron que la recuperación no sería inmediata debido a la acumulación de vuelos, pasajeros, aeronaves y tripulaciones que quedaron fuera de posición durante la interrupción.
El aeropuerto de Heathrow, en Londres, fue uno de los principales afectados. También se registraron cancelaciones y retrasos en Gatwick, Stansted, Luton, Manchester, Birmingham y otros aeropuertos del Reino Unido.
British Airways canceló o desvió cientos de vuelos, mientras que Ryanair informó de la cancelación de 260 vuelos durante el primer día del problema, con unos 48 mil pasajeros afectados.
Los aeropuertos recomendaron a los viajeros verificar directamente con sus aerolíneas el estado de sus vuelos antes de acudir a las terminales, debido a que las repercusiones de la falla pueden prolongarse mientras se normalizan las operaciones.
La secretaria de Transporte del Reino Unido, Heidi Alexander, convocó al director de NATS para exigir explicaciones sobre la falla y conocer las medidas que serán implementadas.
El incidente también generó críticas de aerolíneas como Ryanair, cuyo director ejecutivo, Michael O'Leary, pidió responsabilidades y comparó la interrupción con el colapso del sistema registrado en 2023.
NATS, sin embargo, sostiene que la falla actual no es la misma que provocó el caos aéreo de 2023 y señaló que la investigación deberá determinar exactamente qué ocurrió.