La Guardia Costera de Estados Unidos anunció la intercepción del carguero Grace, una embarcación que, según las autoridades estadounidenses, transportaba combustible con destino a Cuba y utilizaba maniobras asociadas con la llamada “flota oscura” para intentar evadir a las autoridades.
El operativo ocurrió el 5 de septiembre de 2026 en el mar Caribe, entre Cuba y México, aunque los detalles fueron dados a conocer este viernes 2 de octubre. Un equipo táctico de la Guardia Costera abordó el buque y posteriormente lo escoltó hasta el puerto de Progreso, Yucatán, donde autoridades mexicanas realizaron una inspección.
De acuerdo con la Guardia Costera estadounidense, personal de la Secretaría de Marina (Semar) confirmó durante la revisión la presencia de grandes cantidades de combustible almacenadas en los tanques de lastre del carguero, espacios que normalmente se utilizan para controlar la estabilidad y flotabilidad de las embarcaciones.
La dependencia estadounidense señaló además que el Grace llevaba varios contenedores que presuntamente contenían combustible. El almacenamiento de hidrocarburos en los tanques de lastre fue señalado como un riesgo para el medio marino. La cantidad exacta de combustible localizada no fue informada públicamente.
La Guardia Costera indicó que el buque, de aproximadamente 91 metros de eslora, habría empleado tácticas relacionadas con la denominada “flota oscura”, término utilizado para describir prácticas destinadas a dificultar el rastreo o identificación de embarcaciones vinculadas con determinados cargamentos de hidrocarburos.
Dio a conocer que las siguientes tripulaciones participaron en las operaciones de interceptación:
*Alerta de guardacostas de EE. UU. (WMEC-630)
*Guardacostas estadounidense Charles Sexton (WPC-1108)
*Avión de ala fija HC-144 de la Guardia Costera de EE. UU.
*Equipo Táctico de Aplicación de la Ley de la Guardia Costera de EE. UU. Sur
*Operadores de guardia del Distrito Sureste de la Guardia Costera de EE. UU.
El caso también tiene un antecedente en México. La Secretaría de Marina incluyó entre sus comunicados locales de septiembre un operativo realizado el 17 de septiembre, en el que informó sobre el aseguramiento de un buque de bandera extranjera en Progreso, Yucatán.
La intervención mexicana involucró a autoridades navales, portuarias, aduaneras y federales. Información difundida posteriormente sobre el operativo señala que el buque quedó sujeto a actuaciones relacionadas con posibles infracciones a disposiciones para prevenir la contaminación por hidrocarburos.
Existe además una diferencia en las dimensiones reportadas: mientras la información de la Guardia Costera y reportes de prensa lo describen con una eslora de 91 metros, datos atribuidos a la Marina mexicana señalan una longitud de 100.8 metros.
La Guardia Costera estadounidense relacionó el operativo con el caso del Jaira Provider, otra embarcación que fue interceptada previamente por transportar combustible con destino a Cuba.
La operación contra el Grace ocurre en un contexto de fuertes restricciones de Estados Unidos al suministro de hidrocarburos hacia la isla, mientras Cuba enfrenta problemas de abasto de combustible y una crisis energética que ha provocado interrupciones en el servicio eléctrico.
El caso del Grace coloca nuevamente a México y al puerto de Progreso, Yucatán, en el centro de una operación internacional relacionada con el transporte de combustible hacia Cuba.
En tanto que la Guardia Costera estadounidense no informó públicamente la cantidad total de hidrocarburo que llevaba el carguero ni precisó todos los elementos de inteligencia utilizados para determinar su supuesto destino final.