Un ciudadano mexicano fue detenido en el aeropuerto de Colonia, Alemania, luego de que autoridades aduaneras descubrieran 90 reptiles ocultos en su equipaje, entre ellos serpientes venenosas, víboras, serpientes de cascabel e iguanas.
De acuerdo con información difundida por autoridades aduaneras alemanas, el hombre, de 45 años y quien se desempeña como bombero, arribó procedente de la Ciudad de México, con escala en Estambul.
El caso ocurrió en septiembre, cuando los agentes detectaron un comportamiento inusual del pasajero y decidieron someterlo a una prueba de detección de drogas. El resultado dio positivo a cocaína, por lo que procedieron a revisar sus pertenencias.
Durante la inspección, los funcionarios encontraron los animales escondidos en recipientes de plástico, envases de champú y crema, así como dentro de calcetines colocados en la maleta.
Según el reporte de las autoridades, entre los ejemplares había 37 serpientes venenosas y 55 lagartos de distintas especies, incluidos ejemplares de iguana.
Jens Ahland, portavoz de la oficina de aduanas de Colonia, señaló que el personal está acostumbrado a encontrar distintos artículos en el equipaje de los viajeros, pero no una cantidad semejante de reptiles.
Las autoridades informaron que la mayoría de los animales aún estaban vivos cuando fueron descubiertos. Sin embargo, alrededor de 30 murieron durante el traslado o poco después de ser rescatados, debido a las condiciones en las que eran transportados.
Los ejemplares que sobrevivieron fueron trasladados a una granja especializada en serpientes, ubicada en el centro de Alemania, donde quedaron bajo cuidado.
Durante las indagatorias preliminares, el hombre declaró que llevaba los reptiles como un favor para un conocido de origen brasileño.
El pasajero llegó a Alemania desde la Ciudad de México, con una escala en Estambul. Después del hallazgo, las autoridades alemanas le negaron la entrada al país y ordenaron su retorno. Un día después de su llegada, fue enviado de regreso a Estambul.
El caso permanece bajo investigación para determinar posibles infracciones relacionadas con el transporte de animales y el presunto tráfico ilegal de especies.
Las autoridades no han informado, en la información difundida, si el hombre enfrentará cargos adicionales por el traslado de los reptiles.