Las autoridades de algunas ciudades de Francia establecieron toques de queda nocturnos para prevenir nuevos episodios de violencia derivados de las protestas que comenzaron a mediados de septiembre y que se intensificaron durante el fin de semana del 17 de octubre, reportó la periodista Ana Lilia Lannoy desde ese país.
En su reporte para XEU Noticias, la periodista señaló que las restricciones se aplicaron en determinadas zonas de ciudades como París, Lyon y Marsella, ante los enfrentamientos registrados entre manifestantes y policías, así como los daños materiales y las personas heridas durante los disturbios.
De acuerdo con Lannoy, las medidas buscan evitar concentraciones violentas durante la noche, luego de que algunos grupos protagonizaran enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, al margen de las demandas originales de las movilizaciones.
Las manifestaciones iniciaron con estudiantes de bachillerato que exigían cambios en los horarios escolares, sustitución de profesores y mayor presupuesto para reparar planteles educativos. Posteriormente, se sumaron estudiantes universitarios, integrantes del movimiento de los chalecos amarillos, agricultores y otras organizaciones.
Las movilizaciones ampliaron sus demandas para incluir el rechazo al aumento en los precios de la gasolina, la electricidad y los productos básicos, así como a los recortes presupuestarios y la pérdida de poder adquisitivo.
La periodista reportó episodios de violencia en ciudades como París, Lyon y Marsella, donde se registraron enfrentamientos, personas heridas y daños materiales, incluida la quema de un edificio municipal.
No obstante, señaló que en otras localidades las protestas transcurrieron con menos incidentes y que algunos manifestantes intentaron detener actos vandálicos para evitar que la violencia desviara la atención de sus demandas.
Al ser cuestionada sobre la posible motivación política de las movilizaciones, Lannoy explicó que el partido de izquierda La Francia Insumisa (La France Insoumise) respaldó las primeras protestas estudiantiles. Según su reporte, el gobierno francés ha acusado a esa fuerza política de apoyar e instrumentalizar el movimiento.
La periodista también distinguió entre quienes participan en las manifestaciones para exigir mejoras educativas y económicas y los grupos que, según describió, buscan enfrentarse con la policía o provocar daños.
Sobre los turistas, Lannoy indicó que las manifestaciones se concentran en puntos específicos y que no toda la ciudad de París se encuentra afectada por los disturbios.
Recomendó consultar los avisos oficiales, identificar las zonas y horarios de las movilizaciones y evitar las concentraciones en las que exista riesgo de enfrentamientos.
Hasta el momento de su reporte, las protestas continuaban y algunos participantes planteaban nuevas movilizaciones para el siguiente sábado. La situación podría depender de las próximas convocatorias y de las medidas que adopten las autoridades francesas.