La infanta Elena, hermana del rey Felipe VI, viajó en tren a Albacete por motivos laborales este miércoles 28 de octubre, el mismo día en que dos trenes de alta velocidad chocaron en la provincia de Toledo, España, en un accidente que dejó decenas de muertos y numerosos heridos. Sin embargo, la integrante de la familia real no viajaba en ninguno de los convoyes siniestrados.
De acuerdo con la revista ¡HOLA!, la hija mayor del rey emérito Juan Carlos I se trasladó a Albacete para cumplir compromisos relacionados con su trabajo como directora de proyectos sociales y culturales de la Fundación MAPFRE, entre ellos actividades vinculadas con una obra social en un colegio y en el Ayuntamiento de esa ciudad.
La noticia de su viaje generó preocupación ante la coincidencia con el accidente ferroviario, aunque la publicación aclaró que la infanta se encontraba en otro tren, ajeno al siniestro.
El choque ocurrió alrededor de las 08:54 horas, en un tramo de la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, a la altura de Urda, en la provincia de Toledo. Un tren AVE de Renfe, que cubría la ruta Madrid-Sevilla, alcanzó por detrás a un convoy de la compañía Iryo que se encontraba detenido.
Según los reportes publicados durante la mañana, en ambos trenes viajaban alrededor de 544 pasajeros, incluido un bebé. El tren de Renfe transportaba a 397 personas, mientras que en el Iryo viajaban 146 pasajeros y un bebé.
La colisión provocó el descarrilamiento de dos vagones del tren Iryo, algunos de los cuales cayeron por un terraplén. Los equipos de emergencia acudieron al lugar para rescatar a los pasajeros, atender a los heridos y trasladar a quienes necesitaban atención hospitalaria.
Las cifras de víctimas aumentaron conforme avanzaron las labores de rescate. Los primeros reportes oficiales y periodísticos difundidos este miércoles daban cuenta de al menos 30 personas fallecidas, mientras que otros balances posteriores elevaron el número. La cifra definitiva deberá confirmarse con las autoridades.
Las primeras hipótesis apuntaron a un posible problema operativo relacionado con la circulación de los trenes. Según información publicada por medios españoles, una incidencia en los sistemas de señalización habría obligado a detener varios convoyes y posteriormente se habría producido una orden equivocada que permitió avanzar al tren de Renfe cuando el Iryo seguía detenido.
No obstante, las causas del accidente permanecían bajo investigación y las versiones iniciales sobre una posible falla técnica o un error humano no constituían todavía una conclusión definitiva.
Tras el siniestro, se suspendió la circulación de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Las autoridades de Castilla-La Mancha elevaron el nivel de emergencia y solicitaron la intervención de la Unidad Militar de Emergencias para apoyar las labores de atención.
El rey Felipe VI se interesó por el accidente y mantuvo comunicación con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para conocer la evolución de la emergencia. Además, los reyes Felipe y Letizia expresaron sus condolencias por la tragedia.
La coincidencia del viaje ferroviario de la infanta Elena con el accidente despertó gran interés en España, pero tiempo después fue aclarado que la hermana del monarca se trasladaba en otro convoy y no estuvo involucrada en el choque.
Fuente: Hola/ Foto: EFE