La periodista independiente cubana Yoani Sánchez recuperó su libertad después de permanecer más de nueve horas detenida por agentes de la Seguridad del Estado en La Habana, Cuba. Tras regresar a su casa, advirtió que contará lo que vivió durante su arresto y lo que presenció en los calabozos.
La comunicadora confirmó su liberación a través de un mensaje en el que agradeció las muestras de solidaridad y la difusión de su detención, que calificó como arbitraria.
"Acabo de llegar a casa, gracias a todos por la solidaridad y la difusión de la arbitraria detención que sufrí esta mañana. Ese apoyo fue el que logró descorrer los cerrojos y abrir los barrotes", expresó.
Sánchez adelantó que, como periodista, dará a conocer lo que observó durante las horas que permaneció bajo custodia de las autoridades cubanas.
"Contaré lo que vi en esos calabozos", advirtió la comunicadora, quien también manifestó su intención de narrar las condiciones que enfrentan otras personas detenidas que no cuentan con visibilidad pública ni medios para denunciar lo que les ocurre.
La detención ocurrió el jueves 5 de noviembre, cuando salió de su vivienda, en el barrio de Nuevo Vedado, en La Habana, para realizar unas compras en un mercado cercano.
De acuerdo con los reportes sobre el caso, agentes de la Seguridad del Estado la interceptaron y trasladaron a instalaciones policiales, donde permaneció durante más de nueve horas.
Yoani Sánchez es fundadora y directora del medio digital independiente 14ymedio, creado en 2014. También alcanzó reconocimiento internacional por su trabajo periodístico y su blog Generación Y.
Su liberación se produjo después de que su detención fuera difundida públicamente y generara muestras de solidaridad. La periodista adelantó que dará a conocer más detalles sobre lo ocurrido durante su permanencia en los calabozos.
A través de Facebook, escribió:
“GRACIAS A TODOS LOS QUE ALZARON SU VOZ POR MI LIBERTAD: Mi gratitud infinita a quienes ayer denunciaron mi arresto arbitrario, exigieron mi liberación y me acompañaron con su solidaridad. Cada mensaje, cada denuncia y cada voz que se levantó fueron fundamentales. Gracias por no dejarme sola.
Pero de aquel calabozo salí también con una denuncia que no puedo callar. Allí comprobé, con horror, que cada día decenas o incluso cientos de personas son detenidas en La Habana por el simple hecho de no tener una dirección de la capital en su carné de identidad. Las procesan como "ilegales" y las someten a deportaciones forzosas hacia sus provincias de origen. Las dos palabras que más escuché durante mi encierro fueron "ilegales" y "deportación". Cubanos tratados como basura en su propio país.
También denuncio la absoluta sumisión de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) ante la Seguridad del Estado. Los agentes, las patrullas y las instalaciones policiales son utilizados como instrumentos de represión política, al servicio de quienes persiguen y castigan el ejercicio de las libertades ciudadanas.
En este video comparto mi experiencia, mi agradecimiento y, sobre todo, mi preocupación por quienes siguen encerrados sin que sus nombres lleguen a las redes sociales ni sus historias aparezcan en los titulares. Gracias por ayudarme a recuperar mi libertad. No olvidemos a quienes todavía no la tienen”.