Habitantes de municipios de Jalisco vivieron horas de terror y amanecieron con calles vacías, negocios cerrados y escasez de productos básicos tras la jornada violenta registrada el domingo, ligada a la caída de “El Mencho”. Testimonios recabados en la región describen escenas de autos incendiados, detonaciones y bloqueos carreteros que obligaron a la población a resguardarse en sus casas.
Desde Atotonilco el Alto, la comunicóloga veracruzana Jenis Mora relató para XEU que la situación fue alarmante, incluso para residentes acostumbrados a episodios aislados de inseguridad. “La situación que se vivió ayer fue de susto, ver a la gente asustada y preocupada… ver autos quemados a algunos metros de la casa fue complicado y de susto”, expresó. Añadió que al recorrer temprano el centro notó que la conversación general giraba en torno a los hechos y que el único supermercado de la zona cerró, seguido por otros comercios, hasta que “ya más tarde las calles se veían desoladas y sin gente”.
Jesús, habitante local, afirmó que el nivel de violencia fue inusual: “No estamos acostumbrados a vivir ese tipo de situaciones… tiene que estar uno encerrado con la zozobra de que no sabe uno qué va a pasar”. Explicó que muchos negocios no abrieron, hay escasez de tortilla y poca movilidad. “El pueblo parece fantasma… mucha gente no trabajó, los niños no fueron a la escuela”, dijo.
Asimismo, Leonel describió el episodio como “una jornada muy sangrienta, muy violenta y de muchísimo terror”, marcada por ráfagas y fuego cruzado. “La sensación de sentir que pueden pasar por tu casa las balas perdidas… algo indescriptible”, señaló. Recordó que una familia tuvo que resguardarse con desconocidos para protegerse de los disparos.
Otra residente, Rosa, contó que permaneció encerrada y siguió los acontecimientos por internet y mensajes: “Sí me dio miedo… de mi casa no salí para nada”. Consideró que, a diferencia de incidentes aislados de años anteriores, esta vez la magnitud fue mayor y pidió a las autoridades “que pusieran más atención a lo que está pasando, porque sí está la situación grave”.
Durante la emergencia circularon alertas en redes y mensajería que advertían de bloqueos e incendios de vehículos en distintos puntos del estado y zonas cercanas como Guadalajara, Puerto Vallarta y regiones de Nayarit, exhortando a la población a no salir de casa ni viajar por carretera. En Atotonilco el Alto, incluso un camión de pasajeros fue incendiado después de que obligaran a descender a los usuarios, lo que incrementó el temor colectivo.
La violencia también impactó al sector turístico y laboral: Jenis Mora relató que extranjeros hospedados en la zona, procedentes de países europeos y empleados por una empresa tequilera, se mostraron preocupados y permanecieron encerrados. “Estaban asustados… se la pasaron encerrados todos”, afirmó.
Al cierre de este reporte, habitantes señalan que persiste la incertidumbre y demandan mayor seguridad para recuperar la normalidad en sus comunidades.