El Congreso de Coahuila aprobó una reforma al Código Penal que sanciona la sustracción o robo de animales de compañía.
Con esta modificación, quien se lleve o retenga un animal de compañía sin autorización de su dueño podría enfrentar penas de entre 2 y 4 años de prisión, además de multas de 100 a 500 días.
En tanto que la sanción podría aumentar hasta la mitad si el responsable obtiene un beneficio económico o si se trata de un animal de servicio o asistencia, con el objetivo de reforzar la protección legal hacia los llamados “seres sintientes”.
Para la aprobación, se argumentó que detrás del robo o sustracción de mascotas puede estar la reventa de los animales, su uso en peleas clandestinas, la explotación en criaderos clandestinos o la extorsión a sus dueños mediante el pago de rescate.
Cabe destacar que los congresos estatales de Puebla y Nuevo León fueron de los primeros en tipificar y sancionar la sustracción de seres sintientes, porque el hecho provoca incertidumbre, dolor y sufrimiento, tanto para los animales como para las personas, ya que los consideran como parte de la familia.