La Cámara de Diputados aprobó este miércoles, en lo general, el dictamen del llamado Plan B electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, al alcanzar la mayoría calificada requerida para reformas constitucionales.
Con 377 votos a favor, 102 en contra y cero abstenciones, el respaldo de Morena, sus aliados y Movimiento Ciudadano (MC) resultó decisivo para la aprobación de la minuta, que fue previamente modificada por el Senado de la República el pasado 26 de marzo.
El proyecto aprobado ya no incluye la propuesta original de empatar la revocación de mandato presidencial con las elecciones de 2027, luego de que dicha disposición fuera eliminada durante su revisión en la Cámara alta.
El dictamen fue discutido en el pleno tras ser avalado un día antes por las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral, donde obtuvo 60 votos a favor de Morena, PT, PVEM y MC, y 13 en contra de PAN y PRI.
Durante la fundamentación, el diputado Víctor Hugo Lobo Román, presidente de la Comisión de Reforma Política-Electoral, afirmó que la reforma representa un avance hacia un modelo de gestión pública “más racional, responsable y cercano”, al tiempo que negó que se vulnere la autonomía de las instituciones electorales.
Explicó que las modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución buscan estandarizar la integración de gobiernos municipales, corregir asimetrías presupuestales en congresos locales y garantizar que todos los servidores públicos se ajusten al régimen salarial previsto en la ley, con el objetivo de generar ahorros para programas sociales.
En los posicionamientos de las bancadas, Movimiento Ciudadano anunció su voto a favor. El diputado Pablo Vázquez señaló que su partido asumió una postura “responsable y sensata”, aunque consideró que la reforma “se queda corta” y criticó la falta de un debate más amplio.
La iniciativa, al tratarse de una reforma constitucional, deberá ser ahora avalada por la mayoría de los congresos estatales para entrar en vigor.