La relación entre Rubén Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén Ojeda pasó de una alianza política a una confrontación abierta en menos de dos años, marcada por acusaciones de corrupción y denuncias públicas entre ambos grupos.
El punto más álgido del conflicto ocurrió en 2023, cuando la Fiscalía General del Estado de Sinaloa acusó a Héctor Melesio Cuén Díaz, hijo de Cuén Ojeda y exdirector de Bienes y Suministros de la Universidad Autónoma de Sinaloa, de presuntas negociaciones ilícitas por el uso de recursos universitarios en compras realizadas al restaurante familiar Casa María, en el centro de Culiacán.
Meses después, a finales de 2023, Cuén Ojeda respondió públicamente con una serie de señalamientos contra el gobierno estatal durante su podcast “Cuentas Claras”, difundido en enero de 2024.
En el episodio número 47, el exdirigente político expuso un presunto esquema de corrupción en obra pública al que denominó “carrusel”, en el que señaló la supuesta participación de hijos del gobernador Rocha Moya, contratistas y funcionarios estatales.
Según Cuén Ojeda, el mecanismo consistía en realizar adjudicaciones simuladas y contratos directos utilizando exclusivamente recursos estatales, con el objetivo de evitar auditorías federales.
El político aseguró que, tras meses de investigación, detectaron más de 200 adjudicaciones simuladas y directas por un monto cercano a los 2 mil 889 millones de pesos.
“Estos sí son delincuencia organizada”, afirmó Cuén durante la transmisión, donde también acusó a las autoridades estatales de controlar las instituciones encargadas de fiscalización.
Asimismo, sostuvo que las denuncias fueron presentadas ante la Fiscalía estatal, la Auditoría Superior del Estado, la Auditoría Superior de la Federación y el Congreso de la Unión, debido a la desconfianza hacia las instancias locales.
El enfrentamiento entre ambos actores políticos marcó una ruptura definitiva entre quienes anteriormente compartieron espacios de poder e influencia en la política sinaloense.