La presidenta pide responsabilidad a los aficionados antes del partido México vs Reino Unido
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, salió este miércoles a dar la cara ante los cuestionamientos sobre la seguridad en el país, luego de que cuatro personas perdieran la vida durante los festejos del triunfo de la Selección Mexicana frente a Ecuador en el Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México. Con el siguiente partido del Tri ya a la vuelta de la esquina, frente a la selección de Reino Unido, la mandataria fue directa: México sigue siendo un destino seguro para visitantes y aficionados.
Los hechos ocurridos el martes sacudieron al país en plena euforia mundialista. Lo que debía ser una noche de celebración terminó en tragedia para cuatro familias mexicanas, en uno de los corredores más emblemáticos de la capital. Las causas de los fallecimientos no han sido detalladas oficialmente, pero el gobierno capitalino activó de inmediato sus protocolos de respuesta.
Las palabras de Sheinbaum: confianza en la gente, pero con cabeza
Durante su intervención, la presidenta no esquivó el tema. Reconoció lo ocurrido, expresó su pesar por las víctimas y al mismo tiempo mandó un mensaje de tranquilidad al mundo, en un momento en que los ojos internacionales están puestos sobre México como sede de partidos de relevancia global.
"Es seguro visitar el país. A partir de lo que ocurrió el martes, el lamentable fallecimiento de 4 personas, desde el gobierno están tomando medidas para poner más pantallas, para que pueda dispersarse en todo Paseo de la Reforma. Y el llamado a actuar de manera responsable, hay que confiar en la gente y evitar el exceso de alcohol. Pero es seguro viajar al país".
Claudia Sheinbaum, presidenta de México
El mensaje fue claro en dos frentes: por un lado, garantías de seguridad para quienes planean viajar o asistir a los festejos; por el otro, un llamado abierto a la responsabilidad individual. Sheinbaum no señaló culpables directos ni criminalizó a la afición en su conjunto, sino que apostó por la confianza ciudadana como parte de la solución.
Más pantallas en Reforma para evitar la concentración masiva
Una de las medidas concretas que anunció la presidenta tiene que ver con la infraestructura de los festejos. El gobierno de la Ciudad de México trabaja para instalar más pantallas a lo largo del Paseo de la Reforma, con el objetivo de que los aficionados se distribuyan en un tramo más amplio del corredor y no se concentren todos en un solo punto, lo que genera aglomeraciones peligrosas y situaciones difíciles de controlar.
Esta estrategia busca dispersar a la multitud de forma natural, sin necesidad de restringir el acceso o blindar la zona con operativos que pudieran tensar el ambiente. La lógica es sencilla: más puntos de reunión significan menos presión sobre un solo espacio, y eso reduce el riesgo de incidentes.
No es la primera vez que Reforma se convierte en el epicentro de las celebraciones del fútbol mexicano. Este corredor ha sido escenario de festejos masivos durante torneos anteriores, y aunque en general la convivencia ha sido pacífica, los eventos de gran concentración siempre representan un reto logístico y de seguridad para las autoridades capitalinas.
El partido ante Reino Unido, en el horizonte
El contexto es importante: México se prepara para enfrentar a la selección de Reino Unido, un duelo que genera enorme expectativa entre la afición nacional. Con el antecedente fresco de los fallecimientos del martes, tanto el gobierno federal como el de la capital están bajo presión para garantizar que la próxima jornada de festejos transcurra sin tragedias.
El llamado de Sheinbaum a evitar el exceso de alcohol no es menor. En reuniones masivas al aire libre, el consumo desmedido de bebidas embriagantes es uno de los factores que más complica la actuación de los servicios de emergencia y que incrementa el riesgo de accidentes, peleas o situaciones fuera de control. La presidenta optó por nombrarlo directamente, sin rodeos.
Una tragedia en medio de la fiesta mundialista
Lo que viven millones de mexicanos en estas semanas es una mezcla de orgullo, emoción y, ahora también, luto. El fútbol tiene esa capacidad única de mover a las masas, de congregar a personas de todos los rincones del país en torno a una causa común. Pero esa misma fuerza, cuando no se gestiona bien, puede derivar en situaciones que nadie desea.
Las cuatro personas que fallecieron el martes en el Paseo de la Reforma son el recordatorio más doloroso de que los festejos también tienen un lado oscuro cuando la euforia supera a la precaución. Sus familias viven una pérdida irreparable en medio de lo que para el resto del país fue una noche de alegría.
Las autoridades tienen ahora el reto de aprender rápido y actuar mejor. La instalación de pantallas adicionales es un paso, pero los expertos en gestión de multitudes coinciden en que la planificación debe ir más allá: señalización clara, accesos diferenciados, presencia estratégica de servicios médicos y protocolos de evacuación son elementos que marcan la diferencia en eventos de esta magnitud.
Por lo pronto, el mensaje oficial es de calma y confianza. México sigue de pie, con el Tri en la cancha y millones de aficionados listos para volver a las calles. La esperanza es que esta vez la fiesta sea solo eso: una fiesta.
