Refinería Dos Bocas opera al 42% pese a inversión de 23 mil mdd

Imagen Refinería Dos Bocas opera al 42% pese a inversión de 23 mil mdd

Por: Redacción xeu

La Refinería Olmeca, "joya de la corona" de Pemex, produce menos de la mitad de su capacidad y acumula accidentes, incendios y paros operativos en 2025

La Refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, y considerada la obra insignia del sexenio pasado en materia energética, atraviesa uno de sus momentos más difíciles desde su inauguración. En mayo de este año procesó apenas 144 mil 400 barriles de petróleo por día, cuando fue diseñada para manejar 340 mil barriles diarios. La diferencia no es menor: significa que opera al 42.5 por ciento de su capacidad instalada, el nivel más bajo registrado desde agosto del año pasado, según datos oficiales de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Para ponerlo en perspectiva: es como tener un automóvil de alta gama y no poder pasar de segunda velocidad. La refinería más costosa construida en México en décadas simplemente no rinde lo que prometió, y los números lo confirman con crudeza.

Una obra récord que acumula tropiezos

La refinería fue inaugurada el 1 de julio de 2022 bajo el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con la promesa de que fortalecería la soberanía energética del país y reduciría la dependencia de combustibles importados. Su construcción estuvo impulsada desde la entonces Secretaría de Energía, encabezada por Rocío Nahle, quien apostó por levantar la infraestructura en tiempo récord.

El presupuesto original fue de 8 mil millones de dólares. Hoy, la cifra invertida supera los 23 mil millones de dólares, casi tres veces más de lo planeado, y la planta sigue sin alcanzar su máximo potencial operativo.

Luis Miguel Labardini, especialista en energía y socio de la consultora Marcos y Asociados, señala directamente las causas del problema:

"No se siguieron las mejores prácticas internacionales debido a que la entonces Secretaría de Energía, Rocío Nahle, quiso construir una refinería en tiempo récord y con un presupuesto de 8 mil millones de dólares, y la realidad es que aún no opera al máximo de su capacidad y se han invertido 23 mil millones de dólares". Luis Miguel Labardini, especialista en energía y socio de Marcos y Asociados

Según Labardini, la raíz del problema está en la falta de una planeación sólida desde el diseño y los estudios de ingeniería, agravada por la opacidad en los procesos de asignación de contratos. En otras palabras, se construyó deprisa, sin los controles técnicos que una obra de esta envergadura exige.

Un historial de fallas que se acumula mes a mes

Lo que más preocupa a los expertos no es solo el bajo rendimiento, sino la cantidad de incidentes que han ocurrido en lo que va del año. Los reportes públicos disponibles muestran un patrón inquietante:

  • Enero: una falla eléctrica general paralizó las plantas coquizadora, catalítica y las hidrodesulfuradoras, golpeando directamente la producción.
  • Marzo: se registró un incendio en el área de almacenamiento de la refinería.
  • Abril: otro incendio, esta vez en el patio de almacenamiento de coque.
  • Mayo: paros escalonados e intermitencias en los trenes de refinación por fallas en el sistema de vapor.

No se trata de incidentes aislados. Es un patrón que se repite y que, según los especialistas, tiene una causa común: un diseño estructural que no fue sometido a los estándares técnicos que se aplican en la industria a nivel mundial.

"El resultado de todo lo anterior es que la refinería ha tenido accidentes e incidentes, incendios, fallas que han llevado a paros operativos, entre otros, que derivan de que la producción sea muy volátil, con altas y bajas". Luis Miguel Labardini, especialista en energía y socio de Marcos y Asociados

La solución: diagnóstico de expertos internacionales y más inversión

Ante este panorama, Labardini es contundente en su propuesta: lo que necesita Dos Bocas ahora mismo es que la Secretaría de Energía o Pemex contraten a un equipo internacional de expertos capaz de hacer un diagnóstico técnico serio sobre el estado real de la infraestructura.

"Se debe contratar a una de las grandes firmas de refinerías para que hagan un diagnóstico adecuado de dónde están las fallas y cómo se pueden corregir". Luis Miguel Labardini, especialista en energía y socio de Marcos y Asociados

El problema es que ese diagnóstico no saldrá barato ni, mucho menos, la corrección de las fallas estructurales que se detecten. El especialista advierte que, para que Refinería Olmeca pueda operar a su plena capacidad, habrá que inyectar recursos adicionales a los 23 mil millones de dólares que ya se han erogado.

"Para ello se requerirá inyectar más recursos de los 23 mil millones de dólares que ya se destinaron a la refinería". Luis Miguel Labardini, especialista en energía y socio de Marcos y Asociados

Las finanzas públicas, otro obstáculo en el camino

El escenario financiero complica aún más las perspectivas. Aunque durante este año los precios internacionales del crudo se mantuvieron elevados, en parte por el conflicto bélico entre Irán y otros actores en la región, los ingresos adicionales que esto generó para México no necesariamente se traducirán en recursos frescos para la refinería.

Labardini considera difícil que se destinen nuevas partidas a Dos Bocas en el corto plazo, pues el gobierno federal enfrenta presiones significativas para reducir el déficit fiscal. En ese contexto, priorizar una inversión adicional de miles de millones de dólares en una infraestructura que ya acumuló sobrecostos históricos representa un dilema político y económico complicado para la actual administración.

Mientras tanto, la Refinería Olmeca sigue produciendo por debajo de su potencial, sumando incidentes y acumulando preguntas sin respuesta sobre el futuro del proyecto energético más ambicioso y más costoso de la historia reciente de México.


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