La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que las instalaciones recientemente aseguradas por autoridades federales no pueden ser catalogadas como "refinerías ilegales", sino como centros de procesamiento de hidrocarburos, al considerar que el término utilizado en diversos reportes no corresponde a la actividad que se realizaba en esos sitios.
La precisión surge después de los operativos encabezados por el Gabinete de Seguridad en distintos puntos del país, como fue el caso que ocurrió en Cadereyta, Nuevo León, el cual reconoció Sheimbaum que fue asegurado por la Guardia Nacional, en donde fueron halladas instalaciones supuestamente vinculadas con el procesamiento ilícito de combustibles o huachicol:
Sheinbaum aseguró que en estos centros se llevaban a cabo procesos para modificar o tratar combustibles obtenidos de manera ilegal, aunque insistió en que no realizaban el proceso integral de refinación del petróleo crudo, como ocurre en las refinerías operadas por Petróleos Mexicanos (Pemex).
Asimismo, destacó que las investigaciones continúan para identificar a los responsables de operar estas instalaciones y determinar el origen del hidrocarburo asegurado, además de fortalecer las acciones para desmantelar las redes dedicadas al robo, almacenamiento, transporte y comercialización ilícita de combustibles.
Y reiteró que los aseguramientos forman parte de la estrategia nacional contra el mercado ilegal de hidrocarburos y subrayó que el objetivo es afectar la estructura financiera y operativa de los grupos dedicados a este delito, al citar el mega caso de huachicol fiscal en buque hallado en Tamaulipas, en el cual se vincula a los vicealmirantes y sobrinos del ex secretario de Marina de Andrés Manuel López Obrador, Rafael Ojeda, así como el caso en el que señalan al ex gobernador de Baja California Ernesto N: