La audiencia inicial contra el contraalmirante Fernando Farías Laguna se desarrolla a puerta cerrada y sin acceso a medios de comunicación, luego de que la jueza de control Alejandra Ramírez de la Vega determinó respaldar la petición de la Fiscalía General de la República (FGR).
La decisión se tomó después de un debate entre la defensa del exmando naval y el Ministerio Público Federal sobre si la diligencia debía ser pública.
La representación de la FGR solicitó que la audiencia fuera privada al argumentar que durante la presentación del caso se expondrá información delicada relacionada con investigaciones y asuntos de seguridad nacional.
Finalmente, la juzgadora aceptó la petición de la Fiscalía y ordenó que la diligencia continuara sin acceso para representantes de los medios de comunicación.
La defensa del contraalmirante había solicitado que la audiencia fuera abierta, al considerar que debía prevalecer el principio de publicidad contemplado dentro del sistema penal acusatorio.
Sin embargo, la jueza Ramírez de la Vega determinó que, ante la naturaleza de la información que será expuesta durante la diligencia, procedía restringir el acceso público.
De acuerdo con los reportes disponibles, la audiencia se realiza a distancia mediante videoconferencia, con la participación de la autoridad judicial, la Fiscalía, la defensa y Fernando Farías Laguna.
Fernando Farías Laguna enfrenta una investigación federal relacionada con una presunta red de huachicol fiscal y delitos vinculados con el tráfico ilegal de hidrocarburos.
La audiencia inicial representa uno de los primeros pasos del proceso judicial que enfrenta en México, después de su regreso al país procedente de Argentina. La Fiscalía busca avanzar en la formulación de imputaciones relacionadas con delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos, de acuerdo con los reportes sobre el caso.