En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, la Arquidiócesis de México pondrá a disposición sus 420 templos para instalar los llamados ‘Buzones de Paz’, una iniciativa con la que busca abrir espacios de escucha y acompañamiento para familiares de personas desaparecidas.
Francisco Javier Acero Pérez, obispo auxiliar de México, señaló que la sociedad enfrenta un problema de indiferencia ante situaciones que afectan a otras personas, particularmente a quienes buscan a un familiar desaparecido.
“Nos duele la indiferencia”, expresó el religioso, quien consideró necesario recuperar la cercanía y la solidaridad dentro de las comunidades.
Acero Pérez advirtió que el individualismo se ha acentuado en los últimos años y también relacionó este fenómeno con el uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales.
“Nos hemos vuelto muy egoístas y muy individualistas”, afirmó.
El obispo auxiliar explicó que los algoritmos de los teléfonos y plataformas digitales tienden a mostrar a cada usuario contenidos relacionados con sus propios intereses, lo que puede reducir la exposición a otras realidades sociales.
“Esto es desgraciadamente por los medios tecnológicos. Al final, el algoritmo de tu teléfono o el mío te da lo que a ti te gusta”, señaló.
Los ‘Buzones de Paz’ serán colocados en los templos de la Arquidiócesis de México como una herramienta para facilitar la expresión de preocupaciones, testimonios y solicitudes de acompañamiento relacionadas con la violencia, las desapariciones y otras situaciones que afectan a las comunidades.
La iniciativa busca que las iglesias funcionen también como espacios de encuentro para quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
La disposición de los 420 templos en la Ciudad de México ocurre en una fecha dedicada internacionalmente a visibilizar a las víctimas de desaparición forzada y a sus familias, quienes enfrentan procesos prolongados de búsqueda y exigencia de justicia.
Con esta acción, la Arquidiócesis plantea que las comunidades religiosas no permanezcan al margen de la problemática de las desapariciones y que los espacios parroquiales puedan contribuir a combatir la indiferencia social.
El 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, establecido por Naciones Unidas para generar conciencia sobre este fenómeno y recordar a las personas desaparecidas y a sus familias.
En México, colectivos de búsqueda y organizaciones civiles han mantenido durante años la exigencia de localizar a las personas desaparecidas y fortalecer las acciones de las autoridades para atender esta problemática.