El nuevo dron de largo alcance presentado por la Secretaría de Marina (Semar) durante el desfile militar del 16 de septiembre llamó la atención por su diseño de ala delta, similar al del dron iraní Shahed-136. Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia pública que permita afirmar que México haya presentado un clon del sistema iraní.
La aeronave fue identificada por la Marina como una “Plataforma Estratégica de Proyección Extendida” (P.E.P.E.), uno de los sistemas no tripulados desarrollados por el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Armada de México.
La Semar había adelantado antes del desfile que mostraría por primera vez vehículos aéreos no tripulados y un dron de largo alcance dentro de sus nuevos sistemas autónomos.
La comparación surgió principalmente por su configuración: ala en delta, fuselaje compacto y propulsión ubicada en la parte posterior, elementos que también caracterizan al Shahed-136, utilizado por Irán y empleado por Rusia bajo la denominación Geran-2.
No obstante, la similitud en la forma no demuestra que ambos drones tengan la misma tecnología, misión o prestaciones.
Hasta el momento, la Marina no ha hecho públicos datos técnicos suficientes para establecer el alcance, autonomía, velocidad, carga útil, sistema de navegación o propósito operativo de la plataforma mexicana.
Un análisis especializado publicado tras el desfile también señala que las autoridades mexicanas no han proporcionado información suficiente para equiparar el sistema con un Geran-2 ni para determinar que tenga una misión ofensiva.
Además, el diseño de ala delta no nació con el Shahed-136. Israel desarrolló anteriormente sistemas como el Harpy y Harop, mientras que otros países han desarrollado posteriormente aeronaves con configuraciones similares.
China, por ejemplo, cuenta con el ASN-301, basado en el concepto del Harpy, y más recientemente presentó el LOONG M9, un dron de ala delta de largo alcance cuya configuración ha sido comparada directamente con el Shahed-136. También existen otros desarrollos chinos, como el DFX-100, Feilong-300D y Sunflower-200.
Asimismo, Estados Unidos comenzó a desarrollar la plataforma de ataque LUCAS como respuesta a la efectividad de los drones iraníes durante el conflicto de este año.

Esto significa que la presencia de un ala delta no basta para concluir que un dron sea una copia iraní.
Aquí también hay que hacer una distinción.
Algunas publicaciones especializadas ya han descrito a la plataforma mexicana como un “dron de ataque similar al Shahed”, debido a su diseño y al concepto de largo alcance.
Sin embargo, la información oficialmente difundida por la Semar habla de una plataforma de proyección extendida y de sistemas autónomos, pero no ha presentado públicamente una ficha técnica que confirme que se trate de una munición merodeadora o de un dron diseñado para transportar una carga explosiva.
Por ello, no puede darse por hecho que sea un “dron kamikaze mexicano”.
La presentación sí confirma un avance en el desarrollo nacional de sistemas no tripulados.
Durante el desfile, la Marina mostró distintos desarrollos autónomos para operaciones aéreas, terrestres y marítimas, como parte de las capacidades de investigación tecnológica de la institución.
La plataforma de largo alcance representa, por tanto, un desarrollo mexicano cuya configuración recuerda al Shahed-136, pero cuyas características operativas todavía no han sido reveladas públicamente.
No hay elementos suficientes para afirmarlo.
Lo que se presentó durante el desfile fue una plataforma mexicana de largo alcance, con un diseño de ala delta que visualmente recuerda al Shahed-136. La similitud ha generado comparaciones entre especialistas, pero todavía no existe información pública que demuestre que sea una copia del dron iraní, que utilice tecnología iraní o que tenga las mismas capacidades ofensivas.
Por ahora, el dato confirmado es otro: México está desarrollando sus propios sistemas aéreos no tripulados de largo alcance y decidió mostrarlos públicamente durante el desfile de Independencia.