El Gobierno Federal plantea reducir de manera gradual el uso de dinero en efectivo y ampliar las opciones de pago digital, con la meta de disminuir 50 por ciento su utilización en operaciones menores a 500 pesos para 2027.
La estrategia está contemplada dentro de la propuesta de Ley de Economía Digital y, de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, no implica eliminar ni prohibir el efectivo, sino facilitar que más personas puedan realizar operaciones mediante herramientas electrónicas.
“No es que se vaya a prohibir el efectivo, ni mucho menos, imagínense, no, sino facilitar el uso de la tecnología para hacer pagos digitales”, explicó.
Entre los primeros sectores en los que se busca impulsar esta transición se encuentran las gasolineras, donde se pretende disminuir paulatinamente las operaciones en efectivo y ampliar el uso de tarjetas y otros mecanismos digitales.
Las casetas de peaje también forman parte del plan. La intención es incrementar gradualmente el número de carriles que permitan realizar pagos electrónicos, con el propósito de agilizar el tránsito y reducir posibles fugas de recursos asociadas al manejo de efectivo.
“No es que se vaya prohibir de un día a otro, sino poco a poco ir poniendo más carriles con el pago digital”, señaló Sheinbaum.
La presidenta explicó que el impulso a los pagos digitales responde a distintos objetivos, entre ellos facilitar la recaudación, fortalecer la seguridad, reducir delitos y favorecer la formalización de las operaciones.
También destacó que los registros electrónicos permiten contar con un historial de pagos que puede contribuir a mejorar la seguridad y la eficiencia de las transacciones.
“Eso ayuda a seguridad, eficiencia incluso a formalización porque hay un historial de pagos”, afirmó.
José Antonio Peña Merino, por su parte, señaló que la reducción del flujo de efectivo podría alcanzarse incluso a un ritmo más acelerado, en el marco de las medidas planteadas para ampliar el uso de pagos digitales.
La estrategia también busca impulsar la inclusión financiera y facilitar que más actividades económicas puedan realizarse mediante medios electrónicos, mientras el Gobierno Federal plantea continuar con la simplificación de trámites para reducir procesos que puedan generar espacios para actos de corrupción.
Por ahora, el planteamiento establece una transición gradual, por lo que el efectivo continuaría siendo utilizado mientras aumentan las alternativas de pago digital.