¿Ha funcionado la prohibición de comida chatarra en escuelas?; esto dice un nutriólogo

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Por: Redacción xeu
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A varios meses de la implementación de la prohibición de vender comida chatarra en escuelas de educación básica, el entorno alimentario dentro de los planteles ha mejorado, aunque el cambio también depende de los hábitos que las familias fomenten en casa, consideró el nutriólogo Eduardo Maldonado.

En entrevista para XEU Noticias, el especialista señaló que alrededor del 85 por ciento de las escuelas ya aplica esta medida, la cual restringe la venta de productos con altos contenidos de calorías, grasas, sodio y otros ingredientes que pueden afectar la alimentación de niñas y niños.

Maldonado consideró que la medida representa un avance para promover hábitos alimenticios más saludables entre los estudiantes. Sin embargo, advirtió que la restricción por sí sola no resolverá el problema de la obesidad infantil si no se acompaña de educación nutricional en los hogares.

La alimentación en casa también influye

El nutriólogo explicó que los padres de familia tienen un papel importante en la alimentación de sus hijos, pues son quienes habitualmente compran los productos que se consumen en casa.

Por ello, indicó que limitar la disponibilidad de productos con bajo valor nutricional en las escuelas debe acompañarse de cambios en las compras familiares y en la preparación de los alimentos.

“Esto no lo vamos a poder eliminar solamente prohibiendo alimentos de comida chatarra en nuestras escuelas, ya que si nosotros no tenemos esa cultura y no le fomentamos a nuestros niños esta educación nutricional, pues obviamente este problema va a seguir”, señaló.

El especialista añadió que los menores suelen consumir los alimentos que encuentran disponibles en la alacena o el refrigerador, por lo que recomendó a las familias revisar qué productos compran y ofrecen diariamente.

¿Cómo identificar productos con exceso de azúcar, grasa o sodio?

Maldonado recomendó prestar atención a los sellos de advertencia que aparecen en los empaques de productos industrializados, ya que permiten identificar aquellos que contienen cantidades elevadas de determinados nutrientes o ingredientes.

El especialista consideró que encontrar tres sellos o más debe motivar a revisar con mayor atención el producto y su composición. No obstante, la cantidad de sellos no sustituye la lectura de la información nutrimental ni determina por sí sola si un alimento debe consumirse.

Como alternativa, recomendó incluir frutas y verduras en la alimentación diaria y variar la preparación de los platillos para facilitar que los menores acepten estos alimentos.

También sugirió incorporar fuentes de proteína, como pollo, huevo, pescado y otros tipos de carne, de acuerdo con las necesidades de cada niño.

Recomienda evitar refrescos y fomentar el consumo de agua

Otro de los puntos que destacó el nutriólogo fue la hidratación. Recomendó priorizar el agua simple y reducir el consumo de refrescos y otras bebidas con altas cantidades de azúcar.

Maldonado señaló que preparar alimentos en casa permite a las familias tener mayor control sobre los ingredientes y las porciones que consumen sus hijos.

Asimismo, sugirió presentar las frutas y verduras de manera atractiva y ofrecer variedad en los alimentos, especialmente cuando los niños muestran resistencia a probar ciertos productos.

La prohibición no sustituye la educación nutricional

Sobre los resultados de la restricción en las escuelas, el especialista consideró positivo que los planteles tengan una oferta alimentaria más saludable, pero insistió en que la prevención de la obesidad infantil requiere la participación de las familias y la promoción de hábitos que puedan mantenerse fuera del entorno escolar.

“Es un trabajo de todos el que pueda disminuir la obesidad infantil hoy en día”, concluyó.

La medida busca limitar la venta de productos con bajo valor nutricional dentro de las escuelas; de acuerdo con Maldonado, su alcance dependerá también de que los estudiantes mantengan hábitos de alimentación saludables en su vida cotidiana.

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