Las aplicaciones bancarias en México enfrentan nuevas amenazas de ciberseguridad por el uso de herramientas capaces de alterar su funcionamiento, acceder a información confidencial y facilitar el robo de dinero, incluso cuando los usuarios cuentan con contraseñas, códigos de verificación y sistemas de autenticación biométrica.
Mario Barrera, director comercial de Nubatech, empresa especializada en seguridad digital, explicó en entrevista con El Financiero que las medidas tradicionales de protección no son suficientes para detectar todas las formas de manipulación de las aplicaciones financieras.
A diferencia de modalidades como el phishing, en las que los delincuentes recurren a mensajes engañosos o enlaces maliciosos para obtener información, estas amenazas pueden aprovechar vulnerabilidades en las propias aplicaciones bancarias.
Entre los riesgos se encuentran el acceso a datos personales y financieros, la suplantación de identidad, la modificación de funciones relacionadas con las transferencias bancarias y la creación de versiones alteradas que aparentan pertenecer a una institución financiera.
Las herramientas utilizadas por ciberdelincuentes pueden buscar fallas en los mecanismos de seguridad de las aplicaciones para manipular su comportamiento y acceder a información que debería permanecer protegida.
Este tipo de amenaza representa un riesgo porque el usuario puede confiar en que su cuenta está segura al contar con medidas de autenticación, sin considerar que también es necesario proteger la integridad de la aplicación.
“Las medidas como el doble factor de autenticación y la biometría ayudan a proteger el acceso, pero no sustituyen los mecanismos diseñados para detectar manipulaciones en la propia aplicación”, explicó Mario Barrera, según la entrevista publicada por El Financiero.
La advertencia pone el foco en la necesidad de que las instituciones financieras cuenten con mecanismos capaces de identificar alteraciones en sus aplicaciones, además de los controles utilizados para verificar la identidad de los clientes.
Para reducir los riesgos de fraude digital y robo de información financiera, se recomienda adoptar medidas de seguridad que dificulten el acceso de terceros a las cuentas:
Mantener actualizadas las aplicaciones bancarias: instalar las actualizaciones oficiales para contar con las correcciones de seguridad disponibles.
Descargar aplicaciones oficiales: utilizar las tiendas autorizadas y verificar que la aplicación corresponda al banco antes de instalarla.
Activar la autenticación de dos factores y la biometría: estas herramientas añaden barreras de protección, aunque no eliminan todos los riesgos.
No compartir códigos de verificación: ningún tercero debe recibir contraseñas, códigos de acceso o claves de autorización de operaciones.
Revisar los movimientos bancarios: verificar periódicamente las transferencias y notificaciones para identificar operaciones que no se hayan realizado.
Contactar al banco ante movimientos sospechosos: utilizar los canales oficiales de atención para reportar operaciones desconocidas y solicitar el bloqueo preventivo de la cuenta o de los medios de acceso, según corresponda.
También es importante desconfiar de mensajes que soliciten información bancaria o presionen para realizar pagos urgentes.
La evolución de los ataques digitales obliga a prestar atención no solo a las contraseñas y los mecanismos de acceso, sino también a la seguridad de las aplicaciones utilizadas para administrar cuentas, consultar saldos y realizar transferencias.
Para los usuarios de servicios bancarios en Veracruz y el resto de México, la recomendación es mantener sus dispositivos protegidos, utilizar exclusivamente aplicaciones oficiales y reportar de inmediato cualquier movimiento que no reconozcan.
La autenticación biométrica y los códigos de verificación siguen siendo medidas útiles, pero, como advierte el especialista, no sustituyen los mecanismos técnicos que permiten detectar manipulaciones dentro de las aplicaciones financieras.
El Financiero