La Presidenta solicitó revisar el uso de recursos públicos, las contrataciones con proveedores y posibles conflictos de interés; pidió que se transparenten los resultados.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizar una auditoría amplia al Instituto Nacional Electoral (INE), que abarque tanto la administración de Guadalupe Taddei Zavala como la de su antecesor, Lorenzo Córdova, ante señalamientos de presuntas irregularidades en contratos y posibles conflictos de interés.
Durante su conferencia matutina de este martes, la titular del Ejecutivo federal sostuvo que la revisión no debe limitarse al último año, sino incluir los periodos necesarios para esclarecer las denuncias y señalamientos relacionados con el manejo de recursos públicos del organismo electoral.
“Lo importante desde mi punto de vista es que se haga una auditoría muy amplia por parte de la Auditoría Superior de la Federación, no solo del último año, sino de todos los señalamientos que ha habido”, declaró.
Sheinbaum afirmó que deben transparentarse las contrataciones, los salarios y el ejercicio presupuestal del INE, además de determinarse si existen responsabilidades en caso de que se comprueben irregularidades.
La petición también contempla revisar los contratos otorgados a empresas señaladas por posibles anomalías, entre ellas Comercializadora JVIL, Formas Finas y Materiales Corporativos, así como esclarecer desde cuándo mantienen relaciones comerciales con el instituto y si hubo conflictos de interés.
“Que haga la auditoría que tenga que hacer a los años que tengan que hacer de acuerdo con sus atribuciones y que se revise todo, que no puede quedar nada fuera de la transparencia”, expresó la mandataria.
Asimismo, planteó que el Órgano Interno de Control (OIC) del INE entregue a la ASF la información disponible para facilitar las investigaciones y que las autoridades competentes actúen conforme a sus facultades.
La solicitud ocurre luego de que se diera a conocer que el titular del OIC habría detectado depósitos de proveedores a funcionarios del instituto, participación de trabajadores como accionistas de empresas y omisiones de hasta 5.6 millones de pesos en declaraciones patrimoniales. De acuerdo con la información publicada por El Universal, estos hallazgos no habían derivado en denuncias.
La Presidenta también consideró que la renovación de la titularidad del organismo electoral debe acompañarse de medidas de transparencia que permitan evitar situaciones similares en el futuro.
“Es muy importante que después de lo que pasa con la presidenta del INE, de estos señalamientos que se hacen, pues que se abra la auditoría y que haya transparencia. Es la mejor manera de evitar cualquier situación como la que se vivió”, señaló.
Sheinbaum agregó que, si existen indicios de posibles actos ilícitos o conflictos de interés, corresponderá a las instancias competentes y a las y los consejeros del INE proceder conforme a sus atribuciones.
Hasta el momento, los señalamientos referidos forman parte de información sobre presuntas irregularidades cuya revisión deberá determinar si existen responsabilidades.