Aunque no hay ninguna alerta de guerra ni una advertencia de catástrofe inminente para México. La recomendación de preparar una mochila de emergencia responde a medidas de prevención que distintos gobiernos promueven ante riesgos naturales como terremotos, inundaciones, incendios, apagones, interrupciones de servicios básicos e incluso posibles ciberataques.
El tema tomó relevancia luego de que la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México difundiera, el 2 de noviembre, un recordatorio para que las familias tengan lista una mochila con artículos indispensables para afrontar las primeras 72 horas de una contingencia.
La recomendación mexicana coincide con orientaciones que mantienen otros 33 países, de acuerdo con un recuento publicado por Newsweek. Sin embargo, no se trata de una campaña internacional coordinada ni de una instrucción emitida simultáneamente por todos los gobiernos.
Las medidas responden a las condiciones de cada territorio. En países con actividad sísmica, como México, Chile y Japón, la preparación contempla principalmente terremotos y otros desastres naturales. En otras naciones también se consideran tormentas extremas, incendios forestales, inundaciones, fallas eléctricas, problemas de abastecimiento y tensiones geopolíticas.
El recuento identifica 33 países en total, incluido México. Los otros 32 se distribuyen de la siguiente manera:
Europa (17):
Reino Unido
Irlanda
Francia
Alemania
Países Bajos
Dinamarca
Noruega
Suecia
Finlandia
Estonia
Letonia
Lituania
Polonia
República Checa
Austria
Suiza
Croacia
América (7 países adicionales a México):
Canadá
Estados Unidos
Chile
Colombia
Argentina
Brasil
Guatemala
Asia (6):
Japón
Taiwán
Israel
India
Filipinas
Singapur
África (1):
Sudáfrica
Oceanía (2):
Australia
Nueva Zelanda
Las recomendaciones no establecen el mismo tiempo de abastecimiento para todos. Mientras algunos gobiernos plantean contar con suministros para 72 horas, Suecia y Noruega consideran una preparación de aproximadamente siete días y Alemania contempla provisiones de hasta 10 días.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda preparar una mochila que permita cubrir las necesidades básicas durante las primeras 72 horas posteriores a un desastre.
Estos son los artículos que se deben considerar:
Agua potable: botellas de agua embotellada, de preferencia sin gas.
Alimentos no perecederos: productos enlatados, ligeros, fáciles de abrir y que aporten energía.
Linterna: con pilas de repuesto para contar con iluminación si se interrumpe el suministro eléctrico.
Radio portátil: que funcione con baterías y permita recibir información sin depender de internet o de la telefonía celular.
Botiquín de primeros auxilios: con material para atender lesiones básicas.
Medicamentos personales: especialmente aquellos que requieren las personas con tratamientos médicos.
Documentos importantes: copias de identificaciones y documentos familiares, protegidos en bolsas de plástico; también pueden guardarse en una memoria USB.
Ropa abrigadora: una muda de ropa, impermeable, cobija y calzado adicional.
Silbato: para solicitar ayuda en caso de quedar atrapado.
Encendedor o cerillos: protegidos de la humedad.
Dinero en efectivo: para cubrir necesidades si no funcionan los cajeros o las terminales bancarias.
Copia de las llaves: de la vivienda y otros accesos importantes.
Fotografías familiares: incluidas imágenes de las mascotas para facilitar su identificación.
También deben considerarse pañales, leche, biberones, alimentos infantiles y artículos de higiene, dependiendo de las necesidades de cada integrante del hogar. Para las mascotas es importante guardar alimento y suministros básicos.
Las primeras 72 horas después de una emergencia pueden ser especialmente complicadas debido a que los servicios públicos podrían interrumpirse, las vías de comunicación resultar afectadas y los equipos de rescate concentrarse en las zonas con mayores daños.
Por ello, contar con agua, alimentos, medicamentos y documentos a la mano puede ayudar a las familias a responder mientras se restablecen los servicios o reciben asistencia.
En México, la mochila de emergencia es una recomendación de protección civil que existe desde hace años y no una medida extraordinaria por una amenaza internacional.