Paga gobierno primer bono de cancelación del aeropuerto de Texcoco ¿De cuánto fue?

Imagen Paga gobierno primer bono de cancelación del aeropuerto de Texcoco ¿De cuánto fue?

Por: Redacción xeu

El costo financiero de cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), proyectado en Texcoco, sigue vigente. El Gobierno de México cubrió un bono por 565.9 millones de dólares, equivalente a aproximadamente 566 millones de dólares, como parte de los compromisos adquiridos tras la suspensión de la obra.

El pago se realizó el 2 de noviembre de 2026 y correspondió a uno de los instrumentos de deuda emitidos para financiar la construcción del aeropuerto que se desarrollaría en el Estado de México, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Con esta operación, el monto pendiente de los compromisos financieros relacionados con el proyecto quedó en 3 mil 152 millones de dólares, por lo que todavía existen obligaciones que deberán liquidarse en los próximos años.

Los recursos para cubrir estos compromisos provienen del esquema financiero asociado a la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), cuyos ingresos fueron comprometidos para respaldar los bonos emitidos para el financiamiento del NAIM.

La cancelación del aeropuerto de Texcoco ocurrió después de una consulta ciudadana realizada en octubre de 2018, cuando se decidió detener el proyecto y continuar con una alternativa aeroportuaria que incluyó la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en Santa Lucía, Estado de México.

Aunque la obra de Texcoco no llegó a concretarse, los compromisos financieros derivados de su financiamiento permanecieron. Desde entonces se han realizado operaciones de recompra y liquidación de bonos para reducir las obligaciones pendientes.

¿Por qué se canceló el aeropuerto de Texcoco?

El Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) fue anunciado en septiembre de 2014 por el entonces presidente Enrique Peña Nieto. El proyecto contemplaba construir una terminal aérea en la zona del antiguo Lago de Texcoco, en el Estado de México, con el propósito de sustituir al Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México y atender la creciente demanda de pasajeros.

Sin embargo, durante su campaña presidencial de 2018, Andrés Manuel López Obrador manifestó su oposición a la obra y planteó como alternativa mantener en funcionamiento el aeropuerto capitalino y desarrollar una nueva terminal en la Base Aérea Militar de Santa Lucía.

Una vez que ganó las elecciones, López Obrador impulsó una consulta ciudadana del 25 al 28 de octubre de 2018 para definir el futuro del proyecto. En ese ejercicio participaron alrededor de un millón 67 mil personas y la opción de reacondicionar el aeropuerto de la Ciudad de México, junto con la construcción de dos pistas en Santa Lucía, obtuvo la mayoría de los votos.

El resultado abrió el camino para cancelar el proyecto de Texcoco. En enero de 2019, el gobierno federal anunció la suspensión oficial de los trabajos y comenzó el proceso de terminación de contratos y reorganización de los compromisos financieros.

Entre los argumentos expuestos por la administración de López Obrador estuvieron el incremento de los costos de construcción, las deficiencias en la planeación, las dificultades técnicas por las características del suelo, los posibles daños al sistema lacustre y las consecuencias ambientales y urbanas para la región.

También se cuestionó el esquema de financiamiento, debido a que parte de los recursos utilizados para desarrollar el aeropuerto provenían de bonos respaldados por los ingresos de la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA).

Como alternativa, que no lo fue, de acuerdo con usuarios, el gobierno federal impulsó la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en Zumpango, Estado de México, que comenzó operaciones en marzo de 2022.

La cancelación no significó la desaparición inmediata de las obligaciones financieras adquiridas para construir el NAIM. Los compromisos relacionados con esos bonos continuaron vigentes y su liquidación ha requerido operaciones financieras posteriores, entre ellas el pago de 565.9 millones de dólares reportado en noviembre de 2026.

El Universal

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