NOTICIAS EN:
  Veracruz   |   Yucatán   |   Sinaloa   |   Aguascalientes   |   Villahermosa  
Twitter xeunoticias Twitter   Facebook xeunoticias Facebook   Youtube xeunoticias Youtube   Instagram xeunoticias Instagram
 
Noticias en imágenes
Sociedad en imágenes
Podcast
Opinión
Videos
Coronavirus
Directorio Comercial
Opinión
miércoles 8 de diciembre del 2021 4:13 AM, Veracruz, México.
 
Portada / Opinión / Post
Fuera máscaras

 17 abr 2021
Por: Juan José Rodríguez Prats

Perfil del Autor

Juan José Rodríguez Prats

Semblanza
Juan José Rodríguez Prats es un abogado y político mexicano, miembro e ideólogo del Partido Acción ...

+ Lee más de su perfil


Opiniones Anteriores

De 1867 (República restaurada) a la fecha podemos identificar a seis personajes que buscaron en varias ocasiones ser presidentes de México: Benito Juárez, interino en 1858, fue electo y reelecto en 1867 y 1871. Sebastián Lerdo de Tejada perdió en 1871, ganó en 1872 y la reelección en 1876. Porfirio Díaz perdió en 1867, en 1871 y en 1872, en 1876 llegó por un golpe de Estado y se reeligió hasta 1911, en que renunció. Álvaro Obregón ganó en 1920 y en 1928, cuando fue asesinado. Cuauhtémoc Cárdenas perdió una cuestionada elección en 1988, volvió a perder en 1994 y en 2000. Y Andrés Manuel López Obrador perdió en 2006, en 2012 y ganó en forma contundente en 2018.

Esos son los más perseverantes en sus intentos para asumir la titularidad del Ejecutivo federal en nuestra historia. La pregunta en el último caso es ¿para qué?

Nadie puede negarle a nuestro Presidente su denuedo para alcanzar un propósito y su obsesión por dejar una huella trascendente de su desempeño. Lo malo está en que cada vez es más evidente que los resultados de su gestión son y serán profundamente dañinos para México. Enfoco el tema del retroceso de nuestro Estado de derecho y del proceso electoral en el que ya estamos inmersos.

Morena, con candidatos cuestionados y postulados con mínimos métodos democráticos, apuesta a obtener triunfos con tres recursos.

1. La inercia del triunfo del 2018 vinculada con el nombre de su jefe.

2. Los programas asistenciales que han degenerado en burdas formas clientelares.

3. Los apoyos gubernamentales involucrando grandes recursos económicos y todo el aparato gubernamental para lograr la preferencia del voto.

Nuevamente, ¿para qué y a qué precio?

Enrique Cárdenas Sánchez, poblano ejemplar, señala: “Quien está dispuesto a hacer lo que sea con tal de ganar una elección no merece al cargo al que aspira”. Carlos Castillo Peraza describía la decadencia de un partido: “una organización sin alma se muere de sí misma, se carcome a si misma: es una serpiente que se muerde la cola”.

López Obrador está dispuesto a todo con tal de obtener un triunfo electoral el próximo 6 de junio. Desde luego que lo puede lograr, pero su partido es un cascarón vacío. Carece de principios y propuestas, por eso está cavando su tumba.

De lo anterior se desprenden dos escenarios nada halagüeños. Un triunfo del partido en el poder, con serias impugnaciones, que sería el preludio de una confrontación enconada, o una derrota que acotaría seriamente el poder presidencial, ocupado por un personaje que se niega al diálogo y a la concertación y que, invariablemente, quiere imponer sus ocurrencias e improvisaciones.

Bien lo dice Porfirio Muñoz Ledo, estamos ante una grave degradación de la política y con el riesgo inminente de retroceso, no al viejo PRI en el que militamos Muñoz Ledo, López Obrador y yo, sino a algo mucho peor: el desorden y la anarquía. López Obrador es el campeón de la conversión: de denodado demócrata a autoritario pertinaz.

No soy catastrofista ni aguafiestas, ha sucedido aquí y en otras naciones, sería irresponsable no advertirlo. Por eso es necesario reflexionar sobre las tareas a emprender después de la elección.

Lo primero es el rescate de la deliberación en la próxima legislatura. Descarto la posibilidad de elaborar una nueva constitución. Simplemente no hay las condiciones mínimas para intentarlo. Creo que el objetivo más trascendente es el fortalecimiento de nuestra cultura de la legalidad. Hoy más que nunca es vigente el pensamiento de Manuel Gómez Morin: “Porque no es escribiendo leyes en el papel, sino grabándolas en el bronce de la conciencia nacional, como se enaltece y se hace libre a un pueblo”.

El artículo 49 de nuestra Constitución expresa: “El supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial”, el principio es claro: el poder es uno. Si falla, falla el Estado en su integridad.

 



0:06 Detienen a 3 por explosión en toma de gas en Puebla
23:57 Nayarit, primer estado en federalizar los servicios de salud: AMLO
23:40 Titular de Conacyt promete diálogo presencial con Asamblea Estudiantil del CIDE
23:20 América se llevará al '10' de Santos Laguna
23:16 Charly López niega haber abusado de Ingrid Coronado durante su matrimonio
23:05 Medicamento para la impotencia podría reducir en 69% riesgo de Alzheimer, según un estudio
22:58 Xavi se ilusiona con triunfo del Barcelona ante el Bayern
22:52 Aprueban dictamen sobre prohibición de corridas de toros, pero lo "congelan"
22:39 'Tata' Martino llena de elogios a Marcelo Flores
22:26 Bill Gates aconseja a AMLO invertir más en educación, no en petróleo
22:20 Fidel Martínez deja a Xolos y llega a Querétaro
22:01 Localizan cuerpo de paramédico desaparecido en Veracruz