Lo que iba a ser una tarde de descanso y esparcimiento en la costa veracruzana terminó en una de las peores pesadillas que puede vivir una familia. Un padre de familia perdió la vida y su hijo adolescente continúa desaparecido en el mar después de que ambos fueran arrastrados por la corriente marina en la playa de Antón Lizardo, en el municipio de Alvarado, Veracruz.
Según la información preliminar proporcionada por las autoridades, las víctimas habían llegado hasta esa zona costera provenientes de Xalapa, acompañadas por la persona para quien trabajaban. Padre e hijo se dedicaban a la carpintería y habían aprovechado la jornada para conocer el mar.
Los identificados como Mario H., de aproximadamente 40 años, y su hijo Josué H., de alrededor de 16 años, ingresaron al agua como lo haría cualquier visitante en un día de playa. Sin embargo, la fuerza del oleaje y la intensidad de la corriente marina los superaron rápidamente, impidiéndoles regresar a la orilla por sus propios medios.
La situación escaló en cuestión de minutos. Quienes estaban en la playa dieron aviso a las autoridades y el personal de Protección Civil Municipal de Alvarado respondió de inmediato. Los rescatistas lograron sacar del agua al padre, Mario H., pero al recibirlo en tierra firme ya no presentaba signos vitales. Los esfuerzos por reanimarlo no tuvieron éxito.
El desenlace para el adolescente fue aún más incierto. Josué H. fue arrastrado mar adentro y, hasta el cierre de esta información, permanecía sin ser localizado. Cada minuto que pasa hace más urgente la búsqueda.
Tras confirmarse la tragedia, las autoridades activaron de inmediato un operativo conjunto para encontrar al menor desaparecido. En el lugar se desplegaron elementos de la Policía Estatal, la Policía Naval, personal de la Secretaría de Marina y cuerpos de Protección Civil, quienes trabajan coordinados tanto desde embarcaciones como desde la costa.
Un factor importante en esta búsqueda ha sido la participación de pescadores de la región, quienes conocen las corrientes y condiciones del mar en esa zona mejor que nadie y se han sumado voluntariamente a los rastreos. A pesar del esfuerzo conjunto, las labores no habían arrojado resultados positivos al momento de redactar este reporte.
En paralelo, peritos y personal de la Fiscalía de Veracruz realizaron las diligencias ministeriales correspondientes en el lugar y procedieron al levantamiento del cuerpo de Mario H.
La playa de Antón Lizardo es un destino frecuentado por familias veracruzanas y visitantes del interior del estado, especialmente en temporadas vacacionales y fines de semana. Sin embargo, como ocurre con buena parte del litoral del Golfo de México, sus condiciones pueden cambiar de forma brusca e inesperada, con corrientes de retorno y oleaje que representan un riesgo real para quienes no están familiarizados con el mar.
Las denominadas corrientes de resaca o de retorno son uno de los principales peligros en las costas mexicanas. Se forman cuando el agua que entra a la orilla busca una salida rápida hacia el mar abierto, generando un flujo potente y difícil de contrarrestar incluso para nadadores experimentados. Muchas personas intentan nadar contra la corriente y se agotan antes de llegar a tierra firme, lo que termina en tragedia.
Ante este nuevo incidente, las autoridades reforzaron su llamado a todos los visitantes de las playas de Veracruz para que extremen precauciones antes de meterse al agua. Las recomendaciones son claras y pueden marcar la diferencia entre una tarde agradable y una catástrofe: