La entrega de restos humanos que no correspondían a su esposo y la falta de respuestas sobre las fallas en el procedimiento forense mantienen la denuncia de Paula Rojas Nieto, integrante del colectivo Buscando con el Corazón, contra la Fiscalía General del Estado de Guanajuato.
Paula recibió restos que le fueron atribuidos a su esposo, Fernando Martínez, quien fue privado de la libertad en julio de 2020. Sin embargo, años después se descubrió que la identificación había sido incorrecta.
De acuerdo con los reportes del caso, el 13 de agosto de 2020 le entregaron restos que posteriormente fueron identificados como pertenecientes a Francisco, un hombre originario de Celaya.
En octubre de 2025, Paula recibió fragmentos que, según los nuevos procedimientos de identificación, corresponderían a su esposo. No obstante, la buscadora cuestiona que las autoridades no hayan aclarado satisfactoriamente las irregularidades cometidas durante el proceso ni el destino de todos los restos relacionados con el caso.
La buscadora también ha exigido que se atiendan las responsabilidades derivadas de los errores en la identificación y que se cumplan las medidas de reparación integral.
La Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG) emitió una recomendación relacionada con el caso el 15 de diciembre de 2025, luego de revisar las irregularidades denunciadas.
Paula sostiene que el apoyo económico que recibió no sustituye la obligación de las autoridades de esclarecer lo ocurrido, explicar las fallas en los procedimientos forenses y garantizar que se atiendan las consecuencias de la entrega equivocada.
El caso vuelve a poner en el centro la importancia de los procesos de identificación humana, la certeza para las familias que buscan a sus seres queridos y la obligación de las autoridades de ofrecer información clara sobre el destino de los restos recuperados.