- Lo que comenzó como un pequeño sushi bar en Andamar se convirtió en un concepto de cocina, música, coctelería y convivencia que durante una década ha sido escenario de encuentros, celebraciones y muchas historias frente al mar
Diez años pueden contarse de muchas maneras. En calendarios, aniversarios y números, pero también en cumpleaños celebrados, primeras citas, reuniones entre amigos, sobremesas que se alargaron más de lo previsto, atardeceres frente al mar y aquel clásico “una y nos vamos” que terminó convirtiéndose en varias rondas.
Son precisamente esas historias las que hoy dan sentido a “10 años de este rollo”, la campaña con la que Señor Bamboo celebra su primera década en Veracruz y que juega no solamente con uno de los alimentos que dieron origen al concepto, sino con todo lo que ha sucedido alrededor de sus mesas.
La historia comenzó el 16 de junio de 2016, cuando Señor Bamboo abrió sus puertas en Andamar, en Boca del Río. El proyecto inició como un pequeño sushi bar, pero la respuesta de los veracruzanos fue tan positiva que muy pronto el espacio resultó insuficiente y fue necesario incorporar la terraza que, con el paso del tiempo, se convertiría en una de las imágenes características del lugar.
Detrás de aquella apuesta estaban José Ramón Sales Bueno, Jorge Reyes, Luis Balderas y Diego Domínguez, amigos y familia que decidieron desarrollar en Veracruz un concepto propio nacido en Córdoba, apostando por el talento, los productos y la identidad de la región.
MUCHO MÁS QUE SUSHI
Conforme creció el restaurante también evolucionó su propuesta. El sushi dejó de ser toda la historia y cuatro palabras comenzaron a definir la experiencia: Sushi. Kitchen. DJ. Drinks.
La cocina amplió sus posibilidades, la barra y la coctelería adquirieron protagonismo, llegaron los DJs y la terraza encontró una personalidad propia al caer la tarde. En el camino surgieron platillos que el público convirtió en clásicos de la casa, entre ellos Washington Roll, Bamboo Roll, Majito Roll, Bamburger y Happy Cake.
LOS VEINTEAÑEROS CUMPLIERON 30
Muchos de aquellos veinteañeros que hace una década llegaban para disfrutar de un rollo, un drink y la música hoy están en sus treinta, algunos se casaron, formaron familias y ahora regresan acompañados de sus hijos. Señor Bamboo entendió esa transformación y fue adaptándose con espacios como un salón climatizado más amplio y Bamboo Kids, sin abandonar el ambiente festivo que ha formado parte de su personalidad desde el principio.
CRECER JUNTO CON VERACRUZ
La evolución también se refleja detrás de las mesas. Señor Bamboo comenzó su historia con alrededor de 25 colaboradores y actualmente suma cerca de 70. Algunos de ellos acumulan ocho o nueve años dentro del proyecto, tiempo durante el cual han aprendido, cambiado de puestos, desarrollado una profesión y formado sus propias familias.
En estos diez años también hubo momentos difíciles. La pandemia de 2020 llevó de más de mil visitantes por semana a ninguno y obligó al equipo a desarrollar rápidamente alternativas como el servicio a domicilio. Sin embargo, cuando las puertas volvieron a abrirse, ocurrió algo especialmente significativo para quienes forman parte de Bamboo: los clientes regresaron.
Hoy el panorama gastronómico de Veracruz es muy diferente al de 2016. Existen más restaurantes, conceptos, terrazas y propuestas, por lo que permanecer vigente durante una década también ha significado evolucionar constantemente.
“Siempre hemos procurado ir innovando sobre nuestra misma línea sin perder la esencia”, señala Diego Domínguez, socio y director operativo, quien resume la filosofía para los siguientes años en una idea: “regresar a los orígenes para fortalecer el camino”.
Y quizá ahí se encuentre la verdadera esencia de “10 años de este rollo”.
Porque después de una década permanecen los rollos, la cocina, los drinks, los DJs, la terraza y los atardeceres frente al mar, pero también quedan miles de historias de quienes han hecho suyo el lugar.
Como alguna vez lo resumió José Ramón Sales, socio y director general del corporativo: “Lo verdaderamente importante nunca ha estado sobre la mesa, sino alrededor de ella”.
Y después de diez años, este rollo continúa. Con quienes estuvieron desde el principio, con quienes crecieron junto a Señor Bamboo y con nuevas generaciones que apenas comienzan a escribir sus propias historias alrededor de una mesa.