El hallazgo de una nueva especie de árbol, Spirotheca zapotillana, entre las provincias de Loja y El Oro (sur de Ecuador), resuelve el enigma sobre su presencia en los bosques secos tropicales de la región, llenando un vacío biogeográfico en la distribución natural del género Spirotheca.
Así lo informó este lunes a EFE la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), que lideró el equipo de investigadores que hizo el hallazgo en el municipio Zapotillo y también en el límite entre los municipios de Las Lajas (El Oro) y Puyango (Loja).
El hallazgo de la nueva especie demuestra que el género sí está presente en esta región y que su distribución es más continua y compleja de lo que se creía, explicó Jorge Armijos, investigador de la UTPL.
"En consecuencia, el descubrimiento resuelve un rompecabezas científico de décadas y evidencia que los bosques secos tropicales albergan una biodiversidad más rica, diversa y aún poco conocida, incluso en ecosistemas que han sido estudiados durante años", dijo.
Armijos indicó que antes del descubrimiento de Spirotheca zapotillana, el género Spirotheca parecía tener una distribución geográfica fragmentada (disyunta), es decir, se pensaba que sus especies estaban presentes en regiones separadas sin conexión clara entre ellas.
La nueva especie, frecuentemente confundida con Ceiba insignis (conocido como 'ceibo gris') por la coloración de su tronco y los aguijones que lo cubren, permaneció oculto a la ciencia, a pesar del intenso trabajo realizado en la zona.
Su descubrimiento "resuelve un misterio botánico de décadas sobre un espécimen anómalo colectado en 1978", detalló la UTPL, que marcó como "significativo" al hallazgo porque por "primera vez se reporta y describe una especie del género Spirotheca en los bosques secos de Ecuador, un ecosistema catalogado entre los más amenazados del planeta".
Por otro lado, los investigadores consideraron "extraordinario" el hecho de que un árbol conspicuo (grande y fácilmente visible) haya permanecido sin ser descrito formalmente en un ecosistema relativamente bien estudiado.
Para Armijos, fue como "encontrar un elefante blanco en la plaza central: estuvo allí todo el tiempo, pero pasó desapercibido ante nuestras miradas".
"Llevamos estudiando meticulosamente el bosque seco tropical del sur de Ecuador por más de 15 años" y este descubrimiento es un testimonio de que la investigación científica a largo plazo es la clave para desvelar la verdadera diversidad de nuestro planeta, abundó Carlos Iván Espinosa, coordinador del Laboratorio de Ecología Tropical y Servicios Ecosistémicos (EcoSs Lab).
La nueva especie está catalogada En Peligro (EN) por su reducida área de ocupación (52 kilómetros cuadrados) y la intensa presión ganadera.
Su tronco alcanza los 15 metros de altura, está cubierto por distintivas espinas cónicas que, a menudo, causaban su confusión con el Ceiba insignis.
Con información de EFE / Foto: Ilustrativa de Pexels